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“El mejor lugar del mundo para producir pensamiento crítico es Latinoamérica”, afirma codirectora de la revista Debates y Combates

Por Fernando Arellano Ortiz  
Quito  

En noviembre de 2012, el destacado filósofo y científico social argentino Ernesto Laclau lanzó su revista Debates y Combates para tratar de “intervenir y echar luz sobre los cambios que América Latina ha experimentado en la última década con la instalación de regímenes nacional-populares en Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador y Argentina”.

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Por Fernando Arellano Ortiz  
Quito  

En noviembre de 2012, el destacado filósofo y científico social argentino Ernesto Laclau lanzó su revista Debates y Combates para tratar de “intervenir y echar luz sobre los cambios que América Latina ha experimentado en la última década con la instalación de regímenes nacional-populares en Venezuela, Bolivia, Brasil, Ecuador y Argentina”.

Su propósito además como lo expresa la presentación de la revista es el de “promover la crítica cultural en la dirección del afianzamiento de una genuina cultura latinoamericana”.

La politóloga argentina Paula Biglieri, codirige con Laclau esta publicación que apunta a ayudar los procesos políticos de Latinoamérica desde una visión académica pero también desde el análisis de la coyuntura.

Durante el Seminario Internacional Medios, Poder y Ciudadanía que se realizó entre el 16 y 18 de mayo en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en Quito y en el cual Laclau fue el conferencista de honor, se presentó Debates y Combates que ya lleva dos ediciones.

Para que nos explique la proyección de este trabajo periodístico-académico, POLO entrevistó a Paula Biglieri, politóloga, doctora en Ciencias Políticas por la Universidad Autónoma de México y catedrática de la Universidad Nacional de San Martín de Argentina.

  • Al presentar Debates y Combates en Quito, usted señaló que esta publicación se edita desde una postura no neutral y comprometida. ¿Comprometida con qué?
  • Comprometida con los procesos populares de Latinoamérica, comprometida con nuestras tradiciones populares. Los que la hacemos somos académicos pero también militantes políticos y desde ahí construimos esta publicación.
  • ¿Además de presentar análisis académicos en la revista, cómo piensan proyectar su trabajo para llegar en forma amplia a la comunidad latinoamericana?
  • La propuesta de la revista es ambiciosa, ojalá que podamos alcanzarla. Queremos por un lado publicar trabajos teóricos de alto nivel académico que se producen tanto en nuestra querida Latinoamérica como en Estados Unidos y en Europa, traduciendo textos al castellano que aún no han sido publicados, y al mismo tiempo proyectamos publicar análisis políticos, económicos, sociológicos, de la teoría crítica que trabajen puntualmente la coyuntura de nuestra región. Es un desafío porque es una combinación difícil de lograr. Textos teóricos, académicos que de golpe tienen un público restringido y trabajos que ayuden a pensar nuestros procesos políticos de manera más llana. No sé si lo lograremos, estamos en eso…
  • Trabajar en su caso con Ernesto Laclau es un privilegio, pero además lo es porque él por vivir en Europa tiene una particular mirada de América Latina. ¿Esa mirada de Laclau contribuye a hacer una radiografía desde el punto de vista eurocéntrica, o por el contrario, tiene una perspectiva latinoamericanista?
  • Eurocéntrica seguro que no, más bien yo diría todo lo contrario. Esta que es una hipótesis mía me permite afirmar que Ernesto Laclau ha podido desarrollar su teoría, generar esta ruptura que se conoce como la estructura post-marxista gracias a su vivencia política latinoamericana. Eso que se llevó de Latinoamérica cuando se fue a estudiar a Europa y acercarse a autores de ese continente, esa combinación, es lo que ha posibilitado su producción intelectual. Creo que Laclau es como un avanzado nuestro en los grandes centros europeos. Es un latinoamericano que lleva nuestro pensamiento súper elaborado, sofisticado y muy exquisito.
  • ¿En esta última década en que han irrumpido en América Latina gobiernos populistas o nacional-populares, nuestra región está generando pensamiento crítico?
  • Absolutamente, yo creo que en este momento el mejor lugar del mundo para estar es nuestra Latinoamérica porque lo que estamos viviendo es increíble, es un proceso maravilloso, muy rico, y creo que estamos produciendo teoría crítica, estamos pensando y saliéndonos de los moldes. El actual momento histórico de América Latina es muy interesante. Así como los años 80 y 90 los padecimos con el neoliberalismo ahora estamos viviendo por suerte una historia diferente.
  • ¿A diferencia de países con sello neoliberal como México y Colombia se podría decir que buena parte de América Latina vive una primavera política y de pensamiento?
  • Definitivamente sí.
  • Ernesto Laclau en su conferencia en Quito ha señalado que el populismo en América Latina está produciendo una nueva arquitectura institucional. ¿Cómo se puede caracterizar este aporte en varios países de Latinoamérica?
  • Me parece que uno de los aportes claros es el que tiene que ver con las leyes de medios de comunicación en varios países de la región como aquí en Ecuador o en Argentina. También las reformas constitucionales tanto en Bolivia como en Ecuador van en ese sentido. En la medida en que nos estemos dando gobiernos populares que han vuelto a ligar la idea de democracia con la idea de soberanía popular y ya no la democracia como un mero método procedimental para elegir a los representantes como lo propone el Consenso de Washington, necesariamente las instituciones clásicas que se arraigan en el liberalismo van a entrar en tensión con estos proyectos políticos y vamos a avanzar hacia modificaciones institucionales.
  • No obstante los gobiernos progresistas en nuestra región tienen un karma o un hándicap y es el impulso que le están dando a los proyectos mineros a gran escala. ¿No cree que es un tema controvertido que se requiere afinar porque es indudable que está produciendo mucha resistencia social?
  • Aunque no tengo una posición clara tomada al respecto si puedo decir que si bien estamos en unas sociedades modernas en las que la extracción de minerales hace falta, hay que tener en cuenta cuál es el costo porque el tema de la minería a cielo abierto me genera reparos y constituye una alerta el que pueblos enteros se levantan contra esos proyectos. Esto indica que hay que estar muy atentos y ver qué es lo que esta sucediendo ahí.
  • ¿Las personas que hacen Debates y Combates se pueden catalogar como intelectuales orgánicos, para utilizar la acepción de Gramsci?
  • Yo creo que sí…

Quito, Ecuador.

 

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