Por Omar Ospina
Sigo leyendo, con la misma rabia con que fue escrito y con la misma rabia con que lo inicié hace un par de semanas, el libro El Hambre, de Martín Caparrós. Como ya dije, lo inicié rápido para cubrir en una semana sus 605 páginas. Pero a la tercera página, continué despacio masticando la rabia… lentamente. Voy por la 288 y la rabia aumenta. Hay libros –y poemas– que producen rabia, al mismo tiempo que respeto. Este es uno. Recomiendo especialísimamente que lo compren y lo lean. De cabo a rabo.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo