Por Mario Alejandro Valencia / Cedetrabajo
Al desastre interno del gobierno de Santos hay que súmele el externo.
Es deseable e inevitable que las naciones establezcan relaciones entre sí. Pero estas relaciones son provechosas cuando el beneficio mutuo. El aislacionismo sería insensato. Sin embargo, vale la pena preguntarse sobre el éxito de los gobernantes colombianos en su política económica mundial.
Las cifras del Banco de la República[1] ayudan a resolver este interrogante.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo