Por Ilka Oliva Corado
Los medios internacionales serviles a la hegemonía capitalista han colocado en sus portadas fotografías de la manifestación que organizó la derecha recalcitrante en Brasil, lo anuncian como el fin de la era de Dilma, y de la gloria del Partido de los Trabajadores.
Esos camisas blancas oligarcas, esa clase media que sueña con ser burguesa de sangre azul y piel caucásica; esa derecha brasileña y latinoamericana que es la representación del Ku klux klan en la frontera sur de Estados Unidos: esa misma peste que odia a los pobres, a los negros, que odia el progreso, la plusvalía de ese Brasil marginado de favelas que emergen desde la mancilla de la clase dominante.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo