Golpe económico de Alemania contra Grecia

Por Alfredo Serrano Mancilla / Público.es  

El candado se ha vuelto a echar. Alemania quiere esta UE y no otra. Y no tolera ni permite que nadie le lleve la contraria. Por ejemplo, cuando en el año 2005, tanto el pueblo francés como el holandés rechazaron el Tratado Constitucional, Alemania se las ingenió sacándose de la manga un Tratado de Lisboa que sustituía el anterior pero sin necesidad de verse sometido al voto popular. En relación a lo de cumplir las reglas, tampoco es que Alemania sea el ejemplo a seguir.