Isagén: de energía productiva a contratos-mermelada

Por Mario Alejandro Valencia  

En años anteriores el Estado se deshizo de prácticamente todo su patrimonio productivo con explicaciones falaces que iban desde la ineficiencia hasta la corrupción. Como en el caso de Isagén no se logró convencer a nadie de que esta era la situación de la empresa, el presidente Juan Manuel Santos metió el acelerador para entregarla al capital extranjero, sin importar que el 80 % del Senado se opone a dicha venta. Por eso los ministros de Hacienda y Minas se han negado sistemáticamente a atender las citaciones del Congreso, pues no tienen ningún argumento para justificar su actuación.