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Nacional

La casa en el aire

Roberto Elías Salcedo Martínez  

 
Estos programas banderas de los gobiernos nacionales dan una muestra del facilismo e indolencia de como se ejecutan las políticas en una administración con poca imaginación y falta de pretensiones verdaderamente comprometidas con erradicar o por lo menos aliviar la pobreza, que en este caso,

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Roberto Elías Salcedo Martínez  

 
Estos programas banderas de los gobiernos nacionales dan una muestra del facilismo e indolencia de como se ejecutan las políticas en una administración con poca imaginación y falta de pretensiones verdaderamente comprometidas con erradicar o por lo menos aliviar la pobreza, que en este caso,

para nada toca a la franja de la población que vive en la indigencia. Lo que uno recuerda o tiene presente de esos fallidos intentos habitacionales de la familia, apilándolos en cuadrantes, sin las adecuadas vías de comunicación, sin zona verdes, sin escuelas ni los servicios básicos domiciliarios como lo expresa la Ley y las orientaciones de dignidad de los organismos humanitarios incluso las reiteradas en declaraciones de naciones unidas, para el disfrute del entorno de la persona por metro cuadrado, por mínimo vital, por movilidad distan en la entrega de dicha casa y nuevo sector residencial. Así en detalle, por mucho que se vea buena intención, se termina en un negocio donde sólo se despilfarran los recursos públicos alimentando la concentración de pobreza en centros urbanos que no dan espacios ni garantizan, ni pueden a futuro garantizar el desarrollo del esfuerzo vivienditas que con tanto bombo se promocionan. De lo que pasaríamos de una locomotora de prosperidad en otra vena rota del erario. Aaaay mamá.

 
Nos alegramos que se construyan cien mil viviendas por año, ojalá un millón por mandato de gobierno, existe el dinero suficiente para eso. Al menos del saqueo de nuestros recursos naturales no renovables, sus migajas lo permiten. Pero el hecho que se den gratuitamente no valida que sea de manera negligente. Carentes  de las condiciones de vida digna, aunque llenas de soledades a la vez. Sin trabajo para el guía del hogar, como primera medida, sin esparcimiento, sin iluminación amén de lo expresado. Esta gratuidad, es dolorosa, muy triste, es tirarle un hueso pelao… pelao sin  liga a “tom”, pobre animalito, ah. Es importante señalar que no se trata de dañarle la foto al presidente ni al ministro, ni más faltaba, queremos resaltar que estos programas deben direccionarse con mayor anhelo, debieran ir en búsqueda de la paz, la misma que tenemos que concertar con la comunidad, en términos de cosechar la convivencia que necesitamos y para eso no es entregando por coyuntura alivios que son peores que la enfermedad. Que rápidamente se convierten en un problema social en donde terminan alimentándose la violencia intrafamiliar, el maltrato y el abuso infantil para luego convertirse en escuelas del hampa, donde sale con astucia la delincuencia, la prostitución y el hambre de matar.

 
Nos gustaría profundizar una solución de fondo en este aspecto, es nuestra costumbre, saltar de la crítica con  propuesta, alternativa en este caso. Una nación privilegiada con millares de entornos celestiales, absolutos paraísos terrenales tanto por su contenido natural aun principalmente por la calidad de personas que los habitan. Gente humildes, generosas y muy sabias, con todo respeto y orgullo lo digo, ante la venia de los existentes, tomamos como ejemplos: Margarita en Bolívar, Paujil en Caquetá, Gamarra en Cesar, Maní en Casanare, Sibundoy en Putumayo, Lloró en Choco, Sonsón en Antioquia, Tubará en Atlántico, Puerres en Nariño, Toca en Boyacá, Neira en Caldas, Paratebueno en Cundinamarca, Valencia en Córdoba, Uribía en La Guajira entre muchos, repito, con la venia de los existentes, todos casi inhóspitos, abandonados por los gobernantes nacionales y hasta políticos de turnos que prefieren el acumulado electoral de los grandes centros urbanos, uno no entiende si eso sería más bien una fortuna para estas localidades, no obstante, nos parece importante el darle una mirada que fortalezca sus territorialidades a la vez que se puedan implementar modelos modernos de municipios con alto atractivo de calidad de vida. En estas opciones la elite social prefiere, es de esperarse, los paseos a Miami, Cancún o exóticas visitas a Medio Oriente.

 
Entremos en materia, requerimos del paquete ofertado del presidente Santos, veinte mil viviendas, pero no para construirlas en pequeñas tandas de doscientas en doscientas mucho menos en los cordones de marginalidad de los pobres municipios. No, la idea es construir dos mil quinientas viviendas así: 2500. En un solo lugar, o sea en este caso, serian ocho jurisdicciones de una, que muy bien caben donde se señalen. Entonces, estamos hablando de crear eso, un nuevo modelo de municipio con todas las dotaciones. A todo taco, como el apartamento que le regalo el procurador a su hija recién casada. Y que no nos censure de fumárnosla verde, como se le nota a él su consumo. Es posible como viable además acatando el artículo 23 de la constitución nacional, construir municipios enteros. De tal manera que primero se levantaría los planos del propio, su maqueta, su construcción con zona residencial, escolar, centros administrativos, empresas comunitarias de servicios públicos domiciliarios, autopistas, ejes viales tanto para automóviles, bicicleta y peatones, escenarios deportivos y de recreación, casa de la cultura, iglesias, mercados, cárcel por si acaso entre otros equipamientos, todo bien planificado. Para la mayor tranquilidad de los habitantes, lo principal, mínimo dos centros de producción industrial teniendo en cuenta el aprovechamiento y fertilidad del suelo.

 
Dice el gobierno, con la meta de sus cuatrocientas mil viviendas gratis, va a potenciar la economía nacional, que el sector de la construcción tendría un incremento considerado en el aporte al PIB, su estancamiento entraría en marcha porque el monto para la inversión también se va a ver reflejado en la implementación de la infraestructura vial del país, en términos redondos habla de veinte billones de pesos en este propósito para el presente año. Está en lo cierto, pero no se puede pensar mezquinamente, fortalecer al sector de la construcción es sólo hacerlo con los más ricos, los cacaos de la contratación estatal caso Valorcon S.A. además que no hay algo más temporal que la construcción, su generación de empleo tampoco permite estabilidad laboral. Un país con las características internacionales señalada de gozar una economía emergente, no debe quedarse con las formulas agotadas del cemento, sobre todo cuando las nuevas generaciones están más abiertas a la capacidad holística de disfrutar su entorno con tranquilidad y espiritualidad. La búsqueda de un modelo alternativo de nación nos hace falta, un proceso de paz con la insurgencia no nos puede llevar nada más al costo de la agenda oculta, esa experiencia está superada en proceso de reinserciones anteriores, pocos beneficios nos han dado.

 
Hablemos de costos y beneficios. Con menos de dos billones de pesos se construirían los ocho centros urbanos nuevos, sumarian en este caso 20 mil viviendas, cada una con área de 75 metros cuadrados de los cuales 55 serían en construcción. Las personas cabezas de hogar, tendrían trabajo en las siguientes fuentes: Estado, Agropecuario, Comercio e Industria, este esfuerzo, sí potencia la economía nacional. Los sectores de bienes y servicios como la misma industria encontrarían alternativas de productividad para abastecer al país, al igual, porque no, con carácter de exportación. Esta gran inversión, es menos del diez por ciento del gasto que va a tener el gobierno nacional con sus casitas en el aire e internet incluido. Para la tranquilidad ciudadana y la convivencia sociopolítica en el país necesitamos la implementación de novedosos caminos que comuniquen con un eficaz desarrollo, principalmente sostenible, la prudencia de llevarlo a cabo será la virtud de reencontrarnos con el concepto de Nación, al cual hemos estados por siglos de espalda, desaprovechando el privilegio que la naturaleza nos brinda y que ridículamente sé prefiere poner al saqueo y la violencia de las multinacionales, auspiciadas, sin duda, por estados dominantes de la guerra mundial. Se calienta el planeta, cada vez el futuro es más Caribe.

robertosalcedomtz@live.com

15 de febrero de 2013.

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