La extraña levedad de la historia

Por Boaventura de Sousa Santos  

Hay gente demasiado pequeña para ser humana. Tal vez siempre haya sido así, pero desde que la modernidad occidental se expandió por el mundo gracias al colonialismo y al capitalismo la contradicción entre la igual dignidad de todos los seres humanos y el trato inhumano dado a algunos grupos sociales tomó la forma de una fractura abismal. Una fractura por la que corrió mucha sangre y se destiló mucha hipocresía.