Conecta con nosotros

Nacional

La USAID aplica en Latinoamérica negocio de la subversión: Eva Golinger

PL – Agencia Andes   

La periodista e investigadora estadounidense Eva Golinger sostuvo que la estrategia de la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) es financiar conflictos de manera permanente para ir desgastando la imagen de los gobiernos que no se alinean a los intereses estadounidenses.

Golinger visitó Ecuador para ofrecer una conferencia sobre la injerencia y el poder de las organizaciones no gubernamentales en los países latinoamericanos,

Publicado

en

PL – Agencia Andes   

La periodista e investigadora estadounidense Eva Golinger sostuvo que la estrategia de la USAID (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) es financiar conflictos de manera permanente para ir desgastando la imagen de los gobiernos que no se alinean a los intereses estadounidenses.

Golinger visitó Ecuador para ofrecer una conferencia sobre la injerencia y el poder de las organizaciones no gubernamentales en los países latinoamericanos, tema en el que acredita experiencia por las investigaciones que ha realizado, que incluye la desclasificación de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos.

En entrevista con la agencia de noticias Andes, expuso que existen evidencias públicas de cuáles son las organizaciones beneficiarias de los recursos de la USAID, sobre todo en países como Venezuela, Bolivia y Ecuador, y hacia los fines políticos dónde se enfocan.

Fue clara al mencionar que la agencia gubernamental de Washington es capaz de recurrir a la desestabilización contra los gobiernos que tienen por característica la defensa de su soberanía y los intereses de sus pueblos, políticas que chocan con la visión injerencista de Estados Unidos.

“La USAID empezó a operar en 1961, tiene una doble cara: por un lado se presenta con esa fachada de ser una agencia dedicada a la asistencia humanitaria y, por su lado más oculto está contribuyendo a proyectos políticos para promover la agenda de Washington. Ha sido utilizada por agencias como la CIA como cobertura para sus acciones de inteligencia”, recalcó.

Recordó que 2002, justo antes del intento de golpe de estado contra el presidente venezolano Hugo Chávez, Estados Unidos envió a un representante de la USAID a Venezuela que pertenecía a una división especial, dependiente de las “oficinas de iniciativas a la transición”.

Se trata de equipos de respuesta rápida cuyo trabajo es promover una transición política que decide en el terreno el tipo de respaldo, sobre todo financiero, generalmente destinado a la sociedad civil (la etiqueta con la que se denomina a las organizaciones no gubernamentales que trabajan estrechamente con la USAID) y los medios de comunicación.

Golinger sostuvo que tras el fracaso del golpe, esta oficina de transición dedicó todos sus esfuerzos a fortalecer a la oposición. Para el efecto, se crearon 400 organizaciones no gubernamentales, la mayoría oficinas virtuales, fachadas creadas para canalizar fondos para alimentar la oposición y buscar mecanismos de derrocar a Chávez.

La periodista, que colabora con la cadena Rusia Today (RT), va mucho más allá al sostener que el guión que utiliza la USAID en los países de la región es muy parecido y se adapta a las circunstancias.

Por ejemplo, apunta que en Ecuador la injerencia de la USAID fue mucho más fácil que en Venezuela “porque ya tenían la puerta abierta (la agencia norteamericana está presente en Ecuador desde 1961)”.

“Aquí (en Ecuador) la penetración de la USAID es mucho más profunda, en Venezuela era muy superficial y solo llegaron a un sector. En Venezuela no se tuvo que denunciar a la USAID, se fueron, porque ya todo el mundo sabia quienes eran, se denunciaba todo el tiempo”, subrayó.

En Ecuador, la USAID trabaja estrechamente con Fundamedios, una organización que supuestamente vigila la situación de la libertad de expresión, pero que en realidad activa en contra de las políticas del gobierno del presidente Rafael Correa.

Esta ONG, en principio negó sus vínculos con la USAID, pero finalmente lo reconoció, aunque se resistió a transparentar los recursos que recibía. Fue el propio embajador de Estados Unidos en Quito, Adam Namm, quien reveló que Fundamedios recibe veinticinco mil dólares mensuales (300 mil al año) para sus programas de “fortalecimiento de la democracia”.

Golinger dijo que este tipo de programas son el disfraz bajo el cual se ocultan las operaciones de la USAID. “Han llegado a todos los sectores de la sociedad: ambientalistas, de trabajo en pro de las mujeres, comunidades indígenas, sindicalistas, partidos políticos, medios de comunicación y periodistas, es decir, es mucho más amplio y profundo”.

La investigadora indicó que no todos quienes reciben el financiamiento son malos ni lo hacen con una intención siniestra, pero detrás hay una agencia de un gobierno que utiliza a la red que ya han creado para promoverlo.

Sin embargo, ella cree que ese tipo de injerencia es mucho más efectiva porque se pasa sutilmente.

En este contexto, recordó que la Corporación Empresarial Indígena del Ecuador (CEIE) tuvo entre sus miembros a Norman Bailey, un agente de la CIA, del cual sospecha tuvo alguna participación activa en las operaciones que casi desembocan en el derrocamiento del presidente Rafael Correa, durante la sublevación policial de septiembre de 2010.

Eva Golinger dijo que es contradictorio que Estados Unidos haga a otros países lo que sus propias leyes prohíben: financiar partidos políticos en el exterior.

La USAID aplica en la región latinoamericana el negocio de la subversión contra los gobiernos de corte progresista, afirmó la investigadora y periodista venezolana-estadounidense.

Ante un numeroso auditorio juvenil en el auditorio del Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (Ciespal), Golinger expuso que las Organizaciones No Gubernamentales (Ongs) bajo financiamiento de USAID ayudan a mantener un conflicto permanente para desestabilizar los países.

Expuso que una gran parte del dinero que destinan a los distintos proyectos políticos se queda en los bolsillos de las personas que trabajan en esas Ongs, las que a su vez viven de esta práctica bajo el pretexto de subvertir el orden en aquellos países donde está presente la USAID.

Citó el ejemplo de Bolivia y Venezuela, donde ésta ha hecho importantes desembolsos para deponer a sus respectivos presidentes, Evo Morales y Hugo Chávez, e incluso ha participado en intentonas golpistas como en el caso de Ecuador, el 30 de septiembre de 2010.

“Pero ahora las cosas empiezan a cambiar cuando hay un gobierno que no se subordina a esa agenda y a sus intereses”, comentó.

Explicó que la USAID es un brazo financiero del Departamento norteamericano de Estado, que opera con el pretexto de ayudar a los países a construir sus democracias.

Apuntó que esta Agencia ha sido incluida en el llamado eje de la contrainsurgencia junto al Pentágono y el Departamento de Estado, porque juega un papel fundamental en las estrategias de agresión del gobierno de Estados Unidos.

Expuso que los medios de comunicación han sido implicados en la telaraña imperial para promover su propia agenda en contra de los gobiernos que no se les subordinan, y justiciar así también sus invasiones, a fin de satisfacer sus intereses.

En esta táctica, dijo, la gran mayoría de los medios están en manos de empresas privadas y transnacionales que han convertido a la comunicación, más allá de un negocio, en una manera de promover una agenda política y económica, cubriéndose detrás de los derechos de la libertad de expresión.

Sin embargo, cuando se analiza a profundidad, sus propietarios tienen conexiones con agrupaciones oscuras, al tiempo que sus órganos son utilizados a través del reciclaje y repetición de calificativos y críticas, para justificar una agresión cuando está decidido que a Estados Unidos no le conviene un gobierno determinado. “Esa es una estrategia bien coordinada desde las agencias de la gran telaraña imperial que luego se proyectan en los medios de comunicación”, aseveró.

Manifestó que en los últimos años ha habido un incremento de la presencia militar de Estados Unidos en la región, sin embargo aquí no existe un conflicto de guerra, ni de amenaza a la seguridad de ese país.

Ello, según dijo, se debe a las pretensiones de mantener un sentimiento de miedo en una región que sí representa una amenaza para el imperio porque posee los recursos naturales que necesita para la sobrevivencia de esa sociedad de consumo.

La disertación de Golinger en Quito tiene lugar en momentos en que el Gobierno de Ecuador analiza la continuidad de la cooperación de la USAID.

Recientemente el presidente Rafael Correa admitió que esa Agencia aplica aquí su misma receta de financiar la oposición, utilizada contra los gobiernos progresistas de esta región.

Agosto 1 de 2012.

Continúe leyendo
Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Facebook

⚠️LO MÁS RECIENTE ⚠️️

NUESTRO TWITTER