Conecta con nosotros

Nacional

No permitamos más saqueos a Cartagena

Por José Arlex Arias Arias  

En el pasado debate electoral para elegir al Alcalde del Distrito de Cartagena se crearon muchas expectativas porque uno de los voceros, quizás el más popular de todos, postuló su nombre y con él, las ilusiones de los cartageneros se acrecentaron,

Publicado

en

Por José Arlex Arias Arias  

En el pasado debate electoral para elegir al Alcalde del Distrito de Cartagena se crearon muchas expectativas porque uno de los voceros, quizás el más popular de todos, postuló su nombre y con él, las ilusiones de los cartageneros se acrecentaron,

con el ánimo de ver una ciudad transformada y en la que se colocara su presupuesto de cerca de $1.2 billones en promedio anual, al servicio de tantas comunidades con Necesidades Básicas Insatisfechas.

La conocida “Ola Mandarinoski” de Campo Elías Terán Dix comenzó a abrirse paso y fueron muchos los sectores que se le unieron -creyendo en su pregonada buena fe-, incluso a cambio de nada. Se veía resplandecer un proyecto político popular, visto con buenos ojos, especialmente por las barriadas que rodean a la periferia de Cartagena, verdaderos monumentos a la miseria y la pobreza. El adalid Terán Dix seguía recogiendo a los descontentos de la ciudad, pero como reza el dicho popular “de eso tan bueno no dan tanto” y las cosas comenzaron a cambiar. Dentro de la organización electoral del “Mandarinoski” fueron retirando a los líderes populares, reemplazados por los mismos que durante años han ejercido la política como negocio y responsables de la crisis de “La Heroica”; una gran dama enferma, casi en estado de postración.

Varios sectores con valor cívico desertaron de la “Ola Mandarinoski” y otros como el Polo Democrático Alternativo, que había sido informado por el candidato de su particular visión de ciudad, en la última reunión con algunos de sus asesores, les notificó que no harían parte de la mencionada campaña electoral, porque a la misma habían llegado los financistas que en últimas tienen secuestrado el presupuesto de Cartagena y en esas condiciones era absolutamente imposible cumplirle a los ciudadanos, en la solución de sus más graves problemas. ¡Hay que recordar cómo se desbordaba el dinero en dicha campaña a la alcaldía de Cartagena!

Hoy los anhelos y las expectativas de los votantes se encuentran absolutamente frustrados. Si bien es cierto que la enfermedad de Campo Elías, de acuerdo a los comentarios que se hacen en el Concejo de Cartagena, es un cáncer de pulmón terminal y su estado de salud es precario -personalmente hago votos por su recuperación-, es mucho más cierto que la ciudad se mueve al garete desde antes del diagnóstico médico, producto de las múltiples presiones recibidas por el Alcalde Mayor para que direccionara hacia dichos financistas sus decisiones y presupuestos.

Con sobrada razón varios de sus concejales, organizaciones sociales y gremiales, líderes y opinión pública, claman porque a Cartagena se le maniobre con un fuerte golpe de timón que la aparte de las aguas borrascosas. Los escándalos de la administración Terán, en menos de un año, ruborizan hasta a los politiqueros y clientelistas más baqueanos: Los contratos de personal para el aseo y la vigilancia con una empresa cuyo representante legal estaba inhabilitado; el decreto 1144 para urbanizar la Zona Norte, legislado casi que con nombres propios; la prórroga por tres años más del contrato –aún tiene vigencia actual de dos años- de recolección de basuras a unas empresas con requerimientos de cumplimiento por parte de los concejales -negocio cercano a los $150 mil millones-; la trastada de querer imponer unas vigencias futuras de $185 mil millones, cuando se denunció por los concejales la existencia de una bolsa de $7 mil millones para pagar favores; y como si fuera poco, un Transcaribe paralizado y toda una ciudad caótica, que tiene tres alcaldes en menos de 9 meses: Campo Elías Terán, Felipe Merlano (e) y ahora Oscar Brieva (e), a quien designan con un decreto con supuestos elementos espurios. Esto hizo que la encuesta de percepción de “Cartagena cómo Vamos”, haya indicado que el 41% indagado apunte que la gestión del alcalde es mala, por un 30% buena; su imagen desfavorable sea del 54%; 46% tienen poca confianza en él; el 45% dicen que su gestión es mala y el 65% opina que Cartagena va por mal camino.

¡Cartagena merece una mejor suerte. Campo Elías, por el amor que le profesa, debe renunciar para hacer una transición que evite su saqueo!

arlexariasarias@hotmail.com

Cartagena Bolívar, La Verdad, 08 de octubre de 2012.


Continúe leyendo
Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Facebook

⚠️LO MÁS RECIENTE ⚠️️

NUESTRO TWITTER