¿Qué sigue tras la venta de Isagén?

Por Diego Otero Prada / Razón Pública  

Nunca se había visto tanta oposición, ni con tantos argumentos. Pero el pésimo negocio quedó hecho, y ya no habrá quien siga construyendo las hidroeléctricas ni desarrollando las fuentes de energía alternativa que a Colombia le harán tanta falta.

Contra viento y marea

Las razones contra la venta de Isagén fueron numerosas, bien fundadas y precisas en cuanto a los inconvenientes de esta operación en cada una de sus facetas: la técnica, la económica, la financiera, la de seguridad energética, la jurídica y la política. Uno solo – cualquiera- de estos argumentos habría hecho que la venta no se llevara a cabo.