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“Uribe practica continuismo agravado”: Presidenta del Polo

Por: Cecilia Orozco Tascón / El Espectador  

Clara López, presidenta del Polo Democrático, se refiere a las dos divisiones que ha sufrido su partido. Y asegura que la oposición del uribismo es peligrosa, porque “apela a la inconformidad de los cuarteles”.

Cecilia Orozco Tascón.- Ha quedado la impresión de que el Polo se está desbaratando y que con la nueva división, generada por la decisión de ustedes de retirar al partido Comunista de sus filas, la izquierda se enfrentará, no a la derecha como sería natural, sino a sí misma ¿Qué opina de esa interpretación?

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Por: Cecilia Orozco Tascón / El Espectador  

Clara López, presidenta del Polo Democrático, se refiere a las dos divisiones que ha sufrido su partido. Y asegura que la oposición del uribismo es peligrosa, porque “apela a la inconformidad de los cuarteles”.

Cecilia Orozco Tascón.- Ha quedado la impresión de que el Polo se está desbaratando y que con la nueva división, generada por la decisión de ustedes de retirar al partido Comunista de sus filas, la izquierda se enfrentará, no a la derecha como sería natural, sino a sí misma ¿Qué opina de esa interpretación?

Clara López Obregón.- El Polo Democrático Alternativo es el único partido que se inició con el gran sueño de reunir, institucionalmente, todas las expresiones de la izquierda colombiana que son muchas y muy variadas. Esto explica por qué se presentan toda suerte de diferencias, algunas de carácter político y otras, de carácter personal. A pesar de ello, la unión es posible porque partimos de un acuerdo mínimo de principios que busca el cambio estructural del país dentro de los cauces de la Constitución del 91. Por eso el partido sigue siendo sólido, a despecho de varios sectores del país.

C.O.T.- Con respeto, no parece sólido ahora. La salida del Polo, de los petristas primero y de los comunistas después, le ha disminuido imagen y representación política.

C.L.O.- Lo sucedido con Gustavo Petro surgió de su convencimiento de que él podía remontar espacios más allá del Polo con la sola fuerza de su personalidad y con su gran actuación en el Senado. Lo cierto es que él no veía en el Polo un partido sino un obstáculo. Con el partido Comunista ocurrió algo semejante pero, esta vez, debido a las consecuencias electorales que sufrimos en la época de las denuncias del “carrusel de la contratación”.

C.O.T.- ¿Quiere decir que el alcalde Petro solo actúa en función de sí mismo?

C.L.O.- Póngalo de esta manera: él no es una persona orgánica a un colectivo sino alguien con carácter individualista. A Petro le interesa lo que él piensa y priman sus objetivos sobre los que se discutan al interior de un partido.

C.O.T.- ¿A qué le atribuye usted las renuncias continuas que se le han presentado al alcalde?

C.L.O.- A lo mismo. Piénselo usted: si actuar individualmente es grave y complejo en un partido ¿cómo será en un gobierno tan difícil como el de Bogotá que equivale a manejar dos o tres países suramericanos juntos? El problema de Petro es que él es como el Llanero solitario. Se le olvida que por muy buena que sea una idea, no vale nada si no tiene quiénes la gestionan ni quiénes la implementen.

C.O.T.- ¿Reconocería que el descalabro de la administración pasada se debe a que su partido no tenía gente que se hiciera cargo de los problemas?

C.L.O.- Claro que no. Hemos reconocido que lo acontecido en Bogotá nunca debió pasar y asumimos nuestra cuota de responsabilidad pero también es cierto que esos hechos impidieron que se notara el modelo que transformó a la ciudad para siempre. Por ejemplo, en ocho años se generaron políticas públicas sociales con un esfuerzo financiero enorme. Se crearon planes de desarrollo desde la perspectiva de los derechos en lugar de la perspectiva de las dádivas y en oposición al clientelismo tradicional. Se garantizó la educación gratuita acompañada del esfuerzo nutritivo a través de almuerzos y refrigerios escolares con una cobertura del 75%. Se implementaron programas como Salud al Colegio, Morrales de Sueños etc.

C.O.T.- ¿Por qué dice que el retiro del partido Comunista se debe al descalabro del “carrusel” de la contratación?

C.L.O.- Porque tengo la sensación de que como ellos perdieron la fe, montaron un plan B que consistía en construir otro movimiento de izquierda, en sustitución del Polo. Ese plan B es Marcha Patriótica. Pero contrario a lo que piensan muchos, el retiro de petristas y comunistas nos fortaleció por dos razones: 1. Nuestro compromiso no es coyuntural sino de fondo. 2. Somos capaces de enfrentar un proceso de autocrítica para corregirnos y para desarrollar nuestro ideario cambiando de rumbo si es necesario y adentrándonos en el camino correcto.

C.O.T.- ¿Usted cree que Marcha Patriótica intenta lograr que el Polo desaparezca?

C.L.O.- Como le decía, lo que creo es que el partido Comunista se fue a hacer un frente por fuera, en vez de fortalecer la unidad de su partido originario. Mejor dicho, tenía su corazón y su mente puestos en otro proyecto político.

C.O.T.- ¿Por qué el Polo no quiso contemplar la posibilidad de participar en Marcha Patriótica? ¿Por lo que se ha dicho sobre sus orígenes y cercanías?

C.L.O.- El Polo es un proyecto democrático y nuestro acuerdo de unidad es tan diáfano que rechazamos la violencia como una herramienta para hacer política en cualquiera de sus manifestaciones y vertientes, sean de izquierda o de derecha. Los señalamientos que se le hacen a Marcha Patriótica por parte del ministro de Defensa tendrán que ser valorados en su contexto y concretados por él con responsabilidades personales y no con generalizaciones.

C.O.T.- De cualquier manera, permítame insistirle en que su partido no está en su mejor momento por los tres graves sucesos: carrusel, retiro petrista, retiro comunista…

C.L.O.- Hay una lupa que le ponen encima al Polo y que no observa con tanto detenimiento a los otros partidos. Somos conscientes de que estamos pasando por una etapa crítica e intentamos fortalecer la colectividad organizándola internamente, preparando nuestro Congreso nacional para el 30 de noviembre y discutiendo internamente cómo vamos a reconducir el partido.

C.O.T.- ¿Cree que el Polo se recuperará para las elecciones?

C.L.O.- Entendemos que aunque el Polo haya sido la expresión de la unidad de la izquierda, no estaban con nosotros todos los participantes que se necesitan para hacer la transformación que creemos que el país necesita. Por eso ahora queremos promover una confluencia de fuerzas mucho más amplia. La izquierda sola no puede cambiar lo que reclama la sociedad colombiana ni puede, aisladamente, resolver el malestar que se siente con un modelo económico y social que está haciendo agua. En nuestro congreso nacional vamos a discutir, justamente, cómo podemos generar esa confluencia con otros sectores democráticos.

C.O.T.- ¿Una especie de coalición? ¿A cuáles sectores tienen en mente?

C.L.O.- Sería un gran bloque. No vamos a descartar a los compañeros que hoy están en el movimiento Progresistas. Tampoco a quienes militan en expresiones similares a Marcha Patriótica y a otros sectores sociales democráticos como algunos miembros del partido Verde y otros del partido Liberal. También creemos que deben ser incluidos la academia y algunos movimientos ciudadanos. Si logramos construir entre todos, un acuerdo sobre la base de una plataforma concreta y unos compromisos políticos serios, podremos ser una alternativa en 2014.

C.O.T.- ¿Llegarían a las elecciones con un candidato único?

C.L.O.- Sí. Poniéndonos de acuerdo sobre unas reglas de juego, podemos ir unificados en una plataforma y con una candidatura única para las elecciones presidenciales de 2014.

C.O.T.- ¿Han conversado ya con algunas fuerzas políticas?

C.L.O.- Hemos tenido contactos informales.

C.O.T.- Déme unos nombres, por favor.

C.L.O.- Antonio Navarro, Lucho Garzón y otros. Estamos de acuerdo, en principio, en que podemos organizar un programa y una candidatura creíble, viable. En este propósito, y para ser consecuentes, se exige mucho trabajo, mucho desprendimiento, mucho compromiso. Si se cumplen estas condiciones, el proceso puede dar frutos frente a la mesa de Unidad Nacional en sus dos vertientes.

C.O.T.- ¿Cuáles son las dos vertientes de la Unidad Nacional?

C.L.O.- La primera es la del presidente Santos. La segunda es la del expresidente Uribe con su Puro Centro Democrático que es oposición al actual gobierno pero solo para ponerle palos en la rueda a un posible proceso de paz. Sigue siendo continuista en el resto: un modelo económico y social que ya no satisface las necesidades del desarrollo colombiano.

C.O.T.- ¿Qué representa la aparición formal, en el escenario político del país, del movimiento uribista Puro Centro Democrático?

C.L.O.- Puro Centro Democrático es el movimiento que representa el concepto autoritario de Álvaro Uribe. Me parece un suceso delicado para la democracia porque al igual que se saluda el nacimiento de cualquier expresión política, sea de derecha o sea de izquierda, el ambiente que ha generado el presidente Uribe con su llamado a la inconformidad en los cuarteles y con su intervención, incluso rechazada por el candidato Capriles en el proceso electoral venezolano, es peligroso y delicado para cualquier democracia y para el futuro institucional del país. Las guerras siempre son taquilleras pero quienes las promueven nunca pagan los costos que paga la gente de a pie.

C.O.T.- O sea que ¿la oposición promovida por Uribe es riesgosa para la institucionalidad colombiana?

C.L.O.- Sí porque lo que él hace es continuismo agravado: en materia económica, en materia política y en materia social. Le voy a poner un solo ejemplo: las reformas tributarias del gobierno Uribe fueron insensatas y hoy estamos atados a ellas por conceder toda clase de exenciones y privilegios a los grandes capitales, dejando aprobados unos contratos de seguridad jurídica que significan que cualquier intento de renegociarlos, es inválido. La oposición uribista también es continuista en su política de guerra exterior y en su política de guerra interior. Por eso sostengo que es continuismo agravado.

C.O.T.- A propósito de las presuntas conversaciones con las Farc en Cuba ¿El Polo apoyaría la iniciación de un proceso de paz?

C.L.O.- Hoy es estratégico para Colombia encontrar el camino hacia un diálogo para lograr la paz porque diez años de guerra frontal y de promesa de triunfo militar no han dado el resultado prometido. Estoy segura de que si algo necesita el país es la solución política del conflicto armado. El Presidente mencionó en su discurso de posesión que estaría en disposición de explorar la posibilidad de una salida negociada. El Polo ha dicho que la política de paz del presidente Santos contaría con nuestro respaldo. Cincuenta años es suficiente tiempo para resolver una situación de esas.

C.O.T.- Y ¿si vuelven a dejarle la silla vacía al presidente?

C.L.O.- Desde luego, hay que hacerle un llamado también a las fuerzas insurgentes que se dispongan a sentarse a conversar y a ratificar la eliminación del secuestro, a buscar acuerdos humanitarios parciales, a eliminar el reclutamiento de niños y la siembra de minas antipersona. De la misma forma, el Estado y la sociedad tienen que tener claro que hay que darles garantías de reincorporación civil a los alzados en armas en materia de conservar la vida.

“Tomándole el pulso al ciudadano de a pie”

Cecilia Orozco.- A usted le correspondió liderar la ciudad durante unos meses ¿Sintió el peso de la carga que le tocó asumir?

Clara López.- Por supuesto, pero también se ponderó la manera como manejé la ciudad. Y debo decir que no estuve sola. Trabajé con el partido y con personas muy connotadas de todas las tendencias polistas. Ahora, como les ha sucedido a los partidos tradicionales que llevan 200 años repitiendo malos gobiernos, también nos equivocamos en la administración pasada. Pero esa no es la regla del Polo. Es la excepción.

C.O.- ¿Cuál estrategia tienen para recuperar la confianza ciudadana en esta nueva etapa en que plantearán un frente amplio de sectores democráticos?
C.L.- La única manera de hacerlo es tomándole el pulso al ciudadano de a pie auscultando sus inquietudes y sus intereses. Esa fue mi experiencia en la alcaldía: a la gente hay que escucharla y debe respondérsele. Ese gran malestar que siente la ciudadanía es algo que podemos encauzar constructivamente.

C.O.- Usted es una obvia precandidata presidencial de su partido ¿Hay otras figuras del Polo para presentarse en 2014?

C.L.- Desde luego. El senador Jorge Enrique Robledo, un congresista extraordinario, puede ser aspirante a la candidatura presidencial del Polo.

Senador Robledo podría ser candidato presidencial

Cecilia Orozco.– Varios críticos suyos, entre ellos el alcalde Petro, aseguran que usted y el Moir son sectarios. Antes, los habían responsabilizado de la salida del Polo, de Petro. Y ahora, de la del partido Comunista

Senador J.E. Robledo.– Sin nuestro respaldo, el resultado de Petro a la Presidencia habría sido bastante peor. Le di dos vueltas a Colombia llamando a votar por él. No luce ser desagradecido. De otra parte, mi lista al II Congreso del Polo sacó el 11% de los votos. Luego es mentira que podamos decidir a nuestro antojo. Petro se salió del Polo porque, contra los estatutos, no pudo imponerse como presidente del partido para hacer acuerdos con Santos. Y fue el Comité Ejecutivo Nacional el que decidió sobre la doble militancia del partido Comunista.

C.O.- ¿Será posible que el Polo se revitalice para el 2014 cuando usted podría ser candidato presidencial?

S.R.- No debe mirase solo la Alcaldía de Bogotá. Inscribimos listas en 500 municipios del país y obtuvimos 750 mil votos. Se consolida un partido de izquierda con vocación de poder, y no un instrumento de caudillismos personales o de grupo. Para el 2014 promoveremos una convergencia nacional con todos aquellos que, sintiéndose o no de izquierda, no respalden a Santos y deseen un profundo cambio democrático del país.

El Espectador, Bogotá.

 

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