Reflexiones sobre estos días agitados

Por José Pablo Feinmann  

Todos vimos películas, series y leímos novelas sobre estas cuestiones que entremezclan el crimen y el poder. Todos sabemos que, hoy, matar es una de las principales modalidades en que se hace la historia. Si la pregunta central de la filosofía es –o debe ser– hay o no hay que matar, tiene su respuesta en este siglo XXI: hay que matar. El contraterrorismo y el terrorismo fundamentalista le dan más valor a la conquista de los espacios de guerra que a las vidas humanas.