Tercera reforma tributaria de Santos: Lázaro cargando a Epulón. Aurelio Suárez

Por: Aurelio Suárez Montoya

La sociedad deberá forzosamente pagar el festín del Estado sin haber recibido migajas. El milagro lo operará esta reforma tributaria.

Es sabido que “no hay almuerzo gratis”, que toda ventaja concedida a la sociedad o a un sector –en la distribución del ingreso nacional o en aplicaciones del gasto público– saldrá de fondos que la misma sociedad proporciona. Se ratifica con la tercera reforma tributaria de Santos (aunque sumados los decretos relacionados ya llega a siete), que se ha propuesto recaudar $ 73,7 billones adicionales en los próximos cinco años, para conjurar angustias fiscales que llegarían al 4 % del PIB, provenientes todos de impuestos indirectos como el IVA. Vale preguntar entonces: ¿quién se comió el banquete para tan descomunal factura?