Tolima, el corazón de la disputa por los territorios y la resistencia a los megaproyectos

Por José Antonio Gutiérrez D. / Revista El Salmón  

El departamento de Tolima, en el corazón de Colombia, es un punto clave en el pulso entre dos modelos antagónicos de país: por una parte, un modelo cortoplacista, insostenible y destructivo del medio ambiente y las comunidades, el cual es contenido en el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno nacional. Aunque se maquille a este plan con fraseología “verde” y socialdemócrata, es evidente la continuidad de las políticas favorables a la agroindustria, el extractivismo despojador, y la concentración de tierras y capitales [1]. Por otra parte, están las comunidades que mantienen una férrea y digna defensa del agua, de la vida, del medio ambiente, de la vocación agrícola de los territorios tolimenses, así como de la necesidad de pensar un desarrollo acorde a las necesidades de las comunidades, a largo plazo y respetuoso del medio ambiente.