Transmilenio necesita un operador público.

En 1999 Enrique Peñalosa creó Transmilenio S.A. como una empresa pública encargada de organizar el sistema de transporte masivo de Bogotá. Fiel a su dogmatismo neoliberal, el Alcalde dispuso que los buses articulados solo podrían ser operados por concesionarios privados, prohibiéndole a Transmilenio actuar como operador público. Esta decisión contrarió la experiencia de Nueva York, Londres y París, ciudades en las que los sistemas de transporte son operados por empresas públicas.