Un gran señor de la izquierda

Por Miguel Ángel Bastenier  

Carlos Gaviria nunca tuvo que alzar la voz para hacerse oír, querer y respetar.

Era grave, culto, respetuoso, inteligente, un gran señor, pero de la izquierda. No me puedo envanecer de haberle tratado mucho, ni de haber sido más que un conocido, pero sí de que me hacía sentir siempre como si fuera un amigo. Excepcional en su carrera, tanto humana como política, suyo fue un rasgo que le hacía coincidir con alguien igual de irrepetible, el general De Gaulle, presidente de Francia, como quien circuló por la vida, a medida que fue haciéndose mayor, de derecha a izquierda.