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Agencias


El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, aseguró que América Latina vive un momento histórico, tal vez único, de gobiernos “de profundo cambio”,  con tanta legitimidad democrática y apoyo popular que, por tanto, no se van a seguir sometiendo a mitos y burocracias por más elegantemente que se nombren. Las declaraciones las hizo en el marco de la 42° Asamblea de la Organización de Estados Americanos (OEA), efectuada en Bolivia.


Mandatario sostuvo que es una visión errada creer que el poder estatal es el único que puede atentar contra los derechos humanos. En este sentido, aseguró que los medios de comunicación “día a día atentan contra el derecho humano a la información”.


“Cuando manipulan información, cuando nos dan información de mala calidad, cuando callan información”, dijo al reseñar que la prensa maneja tres clases de noticias: las que publican de vez en cuando para decir que hay libertad de expresión, la que nunca publican porque perjudican a sus negocios, y las que se inventan para perjudicar a quienes consideran sus adversarios.


Además del poder informativo, Correa responsabilizó al poder económico de atentar contra los derechos humanos. Citó a las farmacéuticas, que con medicinas caras puede establecer una diferencia entre la vida y la muerte; y el tema de las hipotecas en España, a la que tildó de supremacía del capital sobre los seres humanos.


Deploró que la OEA no asuma problemas candentes y evidentes como el bloqueo a Cuba y el conflicto por las islas Malvinas entre Argentina y Gran Bretaña.


“No estamos a estas alturas para perder el tiempo: si la OEA no se reforma, no asume su responsabilidad histórica, si la Comisión de Derechos Humanos no deja de depender de Estados Unidos, del oenegecismo, del gran capital de los medios de comunicación, habrá que hacer algo nuevo, mejor y nuestro”, advirtió.


Las alternativas son una instancia de derechos humanos de la Unasur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos (CELAC), mencionó.


En su discurso, el mandatario ecuatoriano denunció también que hay muchas ONG que tratan de boicotear el cambio en los países de América Latina.


Correa reiteró su postura crítica a la "falta de ineficacia y representatividad" de la CIDH y planteó la necesidad de transformar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.


En la cita, que se desarrolló en la localidad boliviana de Cochabamba, el mandatario ecuatoriano dijo que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)  está totalmente influenciada e incluso dominada por países hegemónicos, por lo que llamó el "ongeísmo" y por los intereses del gran capital, particularmente de aquel que "está detrás de los negocios dedicados a la comunicación".


Explicó que en la actualidad se intenta, a través de ciertas Organizaciones No Gubernamentales (ONG), hacer política pública desde el sector privado. Acotó que defienden claros intereses y han asumido roles políticos que ponen en riesgo las democracias de los países de la región.


"Hay muchas ONGs financiadas por grupos de extrema derecha que tratan de boicotear los procesos de cambio en nuestra América", lamentó.


Recordó que la CIDH se financia mayoritariamente a través de fondos aportados por países que no han ratificado la Convención de Derechos Humanos. Dijo que esa forma de financiamiento "condiciona la visión y la misión" del organismo.


"No podemos aceptar ya la imposición de los principios jurídicos o culturales de las grandes potencias para enfocar los derechos humanos en la región", sostuvo.


"Los países que por su propia decisión política no se adhieran a la Convención, no deberían ser parte en las decisiones que sobre la materia se tomen. Esto es un mínimo de coherencia necesaria", añadió al subrayar que la Comisión tiene su sede en Washington y sin embargo EE.UU. no es dignatario del Pacto de San José.


Señaló que la CIDH tiene ocho relatorías de derechos, pero la única con informe independiente y con presupuesto propio es la Relatoría de Libertad de Expresión, "que se ha convertido en la portavoz de los negocios dedicados a la comunicación", acotó.


En ese sentido cuestionó si el derecho a la libertad de expresión tiene supremacía sobre otros derechos.


Puntualizó que estados soberanos han sido llevados al banquillo de los acusados por ONGs sin ninguna representatividad democrática. Aquí citó el caso de Fundamedios que denunció al Gobierno ecuatoriano por el juicio contra directivos de diario El Universo.


Manifestó que dicha instancia violó "descaradamente" la propia Convención Interamericana (artículo 44 y 46) para, "con inusitada celeridad", solicitar medidas cautelares en un juicio privado contra un negocio dedicado a la comunicación.


“La Comisión Interamericana de Derechos Humanos está totalmente influenciada por países hegemónicos, por el oenegeísmo (por las Organizaciones No Gubernamentales) y por los intereses del gran capital, dijo el mandatario en su participación.


Tras denunciar la "falta de eficacia y representatividad" de la OEA, argumentó que "es necesario transformar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para que sus organismos protejan auténticamente los derechos de los ciudadanos. Correa detalló una serie de casos de violaciones de derechos colectivos en los que -a su criterio- los organismos de la OEA estuvieron ausentes. "Si no podemos corregir los últimos vestigios de neoliberalismo y neocolonialismo en nuestra América, debemos buscar algo nuevo, mejor y verdaderamente nuestro", advirtió.


Recordó también que cables diplomáticos revelados por Wikileaks evidenciaron que Fundamedios era una de las fuentes de información de la Embajada de Estados Unidos en Quito.


Según el Jefe de Estado, "la sombra neoliberal que ignoraba las soberanías nacionales y que minimizaba la acción de los estados latinoamericanos continúa, pero en el ámbito de sus propios derechos".


En este sentido agregó que es necesario transformar el Sistema Interamericano de Derechos Humanos para que el organismo "proteja auténticamente los derechos de las y los ciudadanos de nuestra América, sin sucumbir ante intereses, misiones extrañas a su función y presiones de igual naturaleza".


Puntualizó también la necesidad de que este Sistema "esté al nivel de este legendario, vertiginoso cambio de época, que está viviendo nuestro continente".


"Si no podemos corregir los últimos vestigios de neoliberalismo y neocolonialismo en nuestra América, nuestros pueblos no nos disculparán si no tomamos decisiones históricas, debemos buscar algo nuevo, mejor y verdaderamente nuestro", finalizó.


Julio 5 de 2012.