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Desde la izquierda buscamos construir un proyecto político a la colombiana, afirma la candidata vicepresidencial Aída Avella

Colprensa  

Aida Avella se ha convertido durante la campaña presidencial en un símbolo de la izquierda democrática en Colombia, ya que representa el resurgimiento de un movimiento perseguido hasta el exterminio durante las últimas dos décadas del siglo pasado: la Unión Patriótica.

La candidata a la vicepresidencia expone su programa de campaña y asegura que era necesaria una unión de la izquierda que pueda hacer una propuesta diferente para solucionar los verdaderos problemas del país.

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Colprensa  

Aida Avella se ha convertido durante la campaña presidencial en un símbolo de la izquierda democrática en Colombia, ya que representa el resurgimiento de un movimiento perseguido hasta el exterminio durante las últimas dos décadas del siglo pasado: la Unión Patriótica.

La candidata a la vicepresidencia expone su programa de campaña y asegura que era necesaria una unión de la izquierda que pueda hacer una propuesta diferente para solucionar los verdaderos problemas del país.

Avella no está de acuerdo con la destitución de Petro y mucho menos con la figura de la Procuraduría a cuya cabeza, Alejandro Ordóñez califica como una figura de la edad media. En diálogo con Colprensa la fórmula vicepresidencial de Clara López (por el Polo Democrático y la UP) también habló de los demás candidatos que aspiran a llegar a la Casa de Nariño.

Luego de 18 años de ausencia del país y de haber salido de la política nacional a punto de ser asesinada, ¿por qué vuelve a interesarse por una campaña presidencial?

Nunca dejé la política. En el exilio estuve trabajando políticamente. A mí me sacaron, nunca me fui. No pude volver, por obvias razones, y me dediqué al trabajo internacional, fui representante permanente de la Federación Sindical Mundial ante Naciones Unidas, esto me permitía estar atenta a todo lo que pasaba con los trabajadores y con la situación nacional. Viví en una ciudad muy internacional, donde había conferencias casi todos los meses; allá me encontré con los indígenas, con las mujeres, con los Defensores de Derechos Humanos. Regresé porque vine al Congreso de la Unión Patriótica. No venía a ser candidata. Y en el Congreso, muy emocionante, todo estaba presente: la sobrevivencia, la esperanza, la tristeza, la alegría de volverse a encontrar, fue un congreso muy grande, había un ánimo muy fuerte de los jóvenes. La mitad eran jóvenes y dije: “¡Tengo que ayudar!”, porque es la formación de los muchachos y también es dar la experiencia que habíamos tenido, creo que eso faltaba en mi vida.

¿Por qué decide unirse a la candidata del Polo Democrático, Clara López, como fórmula vicepresidencial?

Me preocupa mucho que en la izquierda ande cada cual en su capilla. La opción de los sectores que no están de acuerdo en cómo han dirigido este país es unirnos. Si no estamos todos unidos vamos a tener dificultades, no solamente electorales, sino en todo La unidad es de las cosas más difíciles que hay; creo que en cualquier partido, sea de centro o de izquierda, es difícil, pero las mujeres somos más pragmáticas para lograrlo, por eso la unión. No podemos ponernos de acuerdo en todo; si una pareja no puede, menos aspiramos a poner de acuerdo a tantos militantes.

¿Cómo ve el panorama de la izquierda en el país?

Algo caracteriza a la izquierda latinoamericana: construir proyectos fuera de moldes y a eso aspiramos, a construir un proyecto a la colombiana, en esto hay un enorme ejercicio y una enorme práctica ya que afrontamos un genocidio político. Todavía hay muchos responsables, la mayor parte de los autores intelectuales se pasean por las calles. Si algún mérito tiene la izquierda colombiana es haber sobrevivido, aquí mataron a mucha gente no sólo de la UP. Nos catalogaron como enemigo interno, esto fue muy grave.

Luego de tanto tiempo, ¿cómo encontró a Colombia?

Creo que nunca se va a repetir otro genocidio, creo que ya aprendieron la lección. Encuentro un país en el que dejé industrias y ya no hay industrias, se acabaron todas, queda cementos Argos y va de para abajo; estuve en Medellín en el centro textilero y ahora todo está tercerizado. Por ejemplo, desparecieron las prestaciones sociales, la pensión de jubilación ya no existe, los jóvenes no se van a jubilar. He visto a ancianos pidiéndole a uno el pan del desayuno y eso no puede ser; este país hay que rehacerlo, lo han deshecho.

Usted habla de la industria, ¿cómo ve la empresa minera, que es una de las llamadas locomotoras de este Gobierno?

He estado en Boyacá y en las zonas mineras ni siquiera carreteras tienen, al lado de la inmensa riqueza está la pobreza extrema, esto ¿cómo nos lo explican los que han gobernado?, ¿cómo nos explican que un país que necesita tanto, lo regalan a las empresas trasnacionales?, ¿por qué privatizaron la salud?, encuentro este país supremamente cambiado, es otro, claro algunos avances en el ladrillo, edificios por todo el país y digo, debe haber algo de empleo todavía, pero también debe ser una fuente de reciclaje de dineros sucios. Proponemos un esquema de cambio en lo económico, porque debemos tener una buena parte de la riqueza de lo que se extrae. Además estas empresas le hacen trampa a este país, no le pagan lo que es y nuestros gobernantes nos tienen que explicar por qué hacen esa clase de negocios. Nosotros podemos manejarlo de manera transparente.

¿Qué opinión tiene de la decisión del presidente Juan Manuel Santos, al aceptar la destitución de Gustavo Petro?

Pienso que acá hay un manejo muy mediático de las cosas, no fue sino que saliera el pronunciamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y era prender la radio, la televisión, a excepción tal vez de Canal Capital, y ver como si hubieran hecho algo muy planificado para forzar a que el Gobierno se pronunciara. Para mí, hay algo muy grave y es que acá no hay opinión pública. Recuerdo en la constituyente a una periodista que apoyamos y con la cual redactamos un artículo que decía: “Los medios de comunicación no podrán estar en manos de los dueños de la producción” y acá pasa todo lo contrario, luchar con esa presión mediática nos ha costado hasta la vida. Lo que hace el procurador es abuso de la justicia. Este señor tiene una mentalidad de la Edad Media, con la que le ha hecho la vida imposible a la izquierda desde que llegó a la Alcaldía de Bogotá.

Entonces, ¿usted está de acuerdo con la gestión de Gustavo Petro?

Por supuesto, encuentro muy válido lo que ha hecho Petro con las basuras, le ahorró a Bogotá 50 mil millones de pesos al año que se echaban al bolsillo los Ríos Velilla, que son primos de los Nule Velilla; esos son robos de cuello blanco, que no cuentan mucho en el país, pero que la ciudadanía los siente. Creo que la corrupción hay que combatirla donde esté, porque es uno de los cánceres, en eso vamos a trabajar en nuestra fórmula.

¿Cuál es su posición frente al proceso de paz?

Es concluirlo, pero también es crear una paz duradera si hacemos las reformas sociales, reformas agrarias, reformas a la educación, si nos preguntamos y trabajamos en el cómo cuidamos el medio ambiente y como hacemos toda clase de cosas para rescatar a este país.

– Hablemos de las demás fórmulas a la Presidencia…

Juan Manuel Santos ha escogido a alguien que no es amigo de la paz: Vargas Lleras; Marta Lucia Ramírez escogió a alguien que tampoco es amigo de la paz y creo que ella tampoco lo es; A Isabel Segovia (candidata a vicepresidente en fórmula con Enrique Peñalosa) la conocí recientemente, parece que sabe algo del problema de la educación, fue viceministra, trabajé 23 años en el sector de educación, el país lo conozco por eso, conocí el sistema por dentro; Y con Óscar Iván Zuluaga, está Holmes Trujillo, quien fue compañero mío en la Constituyente, él es un hombre bueno, no sé porque está ahí.

Colprensa.

 

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