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“Vamos a hacer de la Alcaldía de Bogotá una herramienta para profundizar los cambios sociales y políticos, y un centro viviente de construcción de paz”: Clara López

Importantes y definitivos anuncios políticos y programáticos hizo la presidenta del Polo Democrático Alternativo durante el acto de proclamación de su candidatura a la Alcaldía de Bogotá.

La gran tarea por conquistar el gobierno de la ciudad tiene como propósito fundamental “golpear las pretensiones privatistas que se ciernen y amenazan a nuestra ciudad” impidiendo el continuado ascenso de sus gentes hacia la clase media, por un lado; y profundizar los cambios sociales y políticos, por otro, dijo en tono categórico y ante millares de seguidores la presidenta del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón, durante la proclamación de su candidatura a la Alcaldía de Bogotá por parte del Comité Distrital de esta colectividad de izquierda.

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Importantes y definitivos anuncios políticos y programáticos hizo la presidenta del Polo Democrático Alternativo durante el acto de proclamación de su candidatura a la Alcaldía de Bogotá.

La gran tarea por conquistar el gobierno de la ciudad tiene como propósito fundamental “golpear las pretensiones privatistas que se ciernen y amenazan a nuestra ciudad” impidiendo el continuado ascenso de sus gentes hacia la clase media, por un lado; y profundizar los cambios sociales y políticos, por otro, dijo en tono categórico y ante millares de seguidores la presidenta del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón, durante la proclamación de su candidatura a la Alcaldía de Bogotá por parte del Comité Distrital de esta colectividad de izquierda.

En medio de una fiesta partidista encabezada por los principales líderes del Polo Democrático entre quienes se encontraban congresistas, concejales, ediles de las 20 localidades de la capital, dirigentes políticos y sociales y una militancia entusiasta y activa, López Obregón aceptó el reto de asumir la aspiración a la Alcaldía de la capital de la República, anunciando que se propone concretar una amplia convergencia con sectores afines a su propuesta para los bogotanos sustentada en un amplio contenido social y orientada fundamentalmente a garantizar los derechos fundamentales y contribuir a aclimatar la paz.

“Queremos ganar la Alcaldía de Bogotá no como un objetivo de carácter personal o de grupo sino como una herramienta capaz de profundizar los cambios sociales y políticos. Queremos convertir a Bogotá en el centro viviente de la democracia y la construcción de paz y reconciliación”, dijo la candidata ante millares de seguidores que se concentraron en horas de la mañana de este sábado 30 de mayo en la Asociación Cristiana de Jóvenes.

Al reiterar que su gestión se caracterizará por profundizar la inversión social, dándole un impulso definitivo a la ejecución de la infraestructura vial que tanto reclama la capital con la construcción del Metro, entre sus prioridades, López Obregón fue categórica al anunciar su compromiso de no permitir la privatización de ningún servicio público. 

“No permitiremos la privatización de un solo servicio, infraestructura o empresa de propiedad del Distrito. Enterramos la privatización de la ETB con el apoyo del Concejo de Bogotá en 2011 y en esta nueva administración fortaleceremos y haremos eficientes todos los emprendimientos distritales. Esa no tan santa alianza de todos contra la izquierda, de todos contra Clara que los candidatos de las élites buscan consolidar tiene en sus planes, aunque no lo diga, privatizar desde colegios y hospitales hasta nuestra Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá y desmantelar las bases públicas del modelo de inclusión social progresiva en marcha. Bogotá ha sido una isla social en un proceloso mar neoliberal”, precisó la dirigente del Polo Democrático.

En ese sentido, dijo que la pretensión de los candidatos de la derecha, caracterizados por su confesión de fe por el fracasado modelo neoliberal que ha llevado a la ruina a las economías de la periferia mundial y que hoy soporta la propia Europa, no es para avanzar en la garantía y el goce de los derechos fundamentales, “sino para retroceder en democracia, convivencia e inclusión social” en la capital de la República.

Anunció que su tarea desde la Alcaldía de Bogotá apuntará a “encarar con todas las dificultades que sabemos que existen, el tema del transporte, dándole un fuerte impulso a la construcción del Metro y al arreglo de las  vías para facilitar el flujo vehicular. Vamos a ponerle especial atención a un tema que preocupa a todos los que viven el Bogotá, la seguridad. Vamos a coordinar en forma eficaz la colaboración de las autoridades policiales con la ciudadanía porque el problema de la seguridad no es solo asunto de la policía sino de todos los ciudadanos y desde luego de políticas públicas inteligentes e integrales. Y vamos a defender lo público, las empresas de servicios públicos, los hospitales, los colegios, todo el patrimonio social sobre el que tienen puestos sus ojos nuestros contendores en esta faena electoral”. 

Alianza programática

Durante su discurso López Obregón hizo una cordial invitación a sectores políticos como la Unión Patriótica, el Partido Liberal, a los Progresistas y organizaciones alternativas afines “a que se unan a la construcción colectiva de nuestro programa para ir tejiendo la alianza programática que nos llevará a la victoria en octubre”.

“Sobre las bases programáticas, valga la redundancia decirlo, tenemos una posición muy Clara. Tenemos posiciones compartidas. Estamos en contra de la corrupción. Estamos en favor de disminuir la desigualdad social. Estamos a favor de políticas públicas de empleo decente. Defendemos lo público. Estamos por la salud como derecho fundamental. Estamos en favor de las oportunidades de los jóvenes. Estamos en contra del desorden y la falta de planeación de la ciudad. Tenemos las  mejores propuestas y los mejores equipos humanos para afrontar estos y los demás problemas que mortifican a la gente y sobre los cuales quisiera hacer algunas consideraciones”, aseveró la candidata.

Unidos y preparados para gobernar

Tras señalar que “ya tenemos mucha experiencia acumulada que sirve de sustento para buscar mayores estadios de logro en todas las áreas, con el criterio de construir sobre lo construido, corrigiendo los errores y las omisiones, pero proyectando los aciertos y aplicando la creatividad para la generación de soluciones a viejos y nuevos problemas”, López Obregón detalló los desafíos que encarará durante su administración en la capital.

Anunció que se propone ejecutar un ambicioso programa social que incluye temas decisivos para consolidar el progreso y el bienestar de los bogotanos, como por ejemplo: Seguridad integral e inteligente; inclusión juvenil; transporte público digno y accesible; atención a la niñez para superar la pobreza; educación para la paz, la democracia y la inclusión social; salud como derecho; trabajo y empleo dignos; lucha contra la corrupción y construcción de paz.

Sobre este último aspecto, López Obregón señaló que desde la Alcaldía de Bogotá coadyuvará en forma decidida para “reemplazar la cultura de la guerra imperante por una cultura de paz que habilite a sociedad para reaccionar de manera positiva en la coyuntura del cese bilateral y definitivo, participar de manera decidida en la refrendación de los acuerdos y habilitar los recursos financieros para adoptar políticas públicas de reconciliación y atención integral a las víctimas del conflicto”.

Texto del discurso:

Acto de proclamación oficial de la candidatura de Clara López  a la Alcaldía Mayor de Bogotá por parte del Polo Democrático Alternativo

Palabras de aceptación de Clara López
Mayo 30 de 2015

Acabamos de celebrar el IV Congreso del Polo Democrático Alternativo. Con justa satisfacción los delegados y delegadas de esta Coordinadora Distrital podemos dar  parte del deber cumplido. Hasta la víspera de ese certamen partidario, muchos medios de comunicación y un número no despreciable de sus columnistas y comentaristas vaticinaban que el Polo se dividiría, truncando así el proceso de recuperación y renovado auge de los últimos años. Hoy tenemos que decir con alegría, entusiasmo y satisfacción que los agoreros de siempre se quedaron nuevamente con los crespos hechos. Nuestro Congreso fue un éxito total y así lo reconocen propios y extraños. Incluso el editorialista del diario El Espectador llegó a afirmar que “lo que ha sucedido en el PDA este año —con una muy alta participación para la elección de los delegados a este Congreso y, ahora, con la apertura a los debates políticos e ideológicos con la meta puesta en el fortalecimiento institucional antes que en tratar de imponer voluntades— representa un ejemplo —y una envidia, hay que decirlo— para el camino que recorren hoy los centenarios partidos tradicionales.” Sin lugar a dudas, hoy podemos decir que el Polo Democrático es el partido más democrático que tiene Colombia.

Fíjense ustedes que en jornadas extensas con polémica interna vibrante fuimos capaces de elegir 766 delegados y delegadas, escogidos entre más de 5.000 candidatos, obteniendo 420 mil votos en unas elecciones prácticamente clandestinas debido a la falta de publicidad e información de su celebración por parte de la autoridad electoral. Esos 766 delegados y delegadas deliberaron largas horas para acordar las directrices del partido para esta coyuntura, logrando centrar la atención sobre nuestras enormes coincidencias al punto de que fue primero de los cuatro congresos realizados en que las decisiones centrales y la elección de Presidenta, Secretario General, Comité Ejecutivo Nacional, Comisión de Ética y Veeduría del partido fueron votadas por unanimidad. Hoy podemos todos corear con orgullo, el Polo está unido y preparado para gobernar.

Unidos y preparados para gobernar

Nuestro evento no se ocupó solamente de elaborar directrices, sino que puso mucho énfasis en la necesidad de conquistar Alcaldía Mayor de Bogotá para convertirla en herramienta y vitrina del cambio que necesita nuestro país. Por eso esta reunión y esta decisión que acaba de tomar la Coordinadora Distrital forma parte de la aplicación de las conclusiones de nuestro IV Congreso pues las orientaciones que no transformamos en acción se convierten en letra muerta que traiciona el mandato de las urnas. De ahí que también desde ahora asumamos la responsabilidad de manera colectiva de pasar de la teoría a la práctica de la política de alianzas que diseñamos para “buscar acuerdos con sectores sociales y políticos afines alrededor de puntos programáticos orientados a defender  lo público, el ambiente, el agua y el territorio y a garantizar los derechos a la salud, la educación, la alimentación y el trabajo digno, la producción nacional, la seguridad social y ciudadana y la construcción de paz y reconciliación,” como reza la resolución aprobada.

Compañeras y compañeros: Quiero exhortarlos  a dedicar el mejor de nuestros esfuerzos durante el tiempo que nos queda hasta el 25 de octubre a la tarea sagrada que no solo interesa al partido y nuestros aliados en la política sino al pueblo colombiano en su conjunto: La gran tarea de conquistar el gobierno de la ciudad para golpear la pretensiones privatistas que se ciernen y amenazan a nuestra ciudad y al continuado ascenso de sus gentes hacia la clase media. Queremos ganar la Alcaldía de Bogotá no como un objetivo de carácter personal o de grupo sino como una herramienta capaz de profundizar los cambios sociales y políticos. Queremos convertir a Bogotá en el centro viviente de la democracia y la construcción de paz y reconciliación. Vamos a profundizar la inversión social. Vamos a encarar con todas las dificultades que sabemos que existen, el tema del transporte, dándole un fuerte impulso a la construcción del Metro y al arreglo de las  vías para facilitar el flujo vehicular. Vamos a ponerle especial atención a un tema que preocupa a todos los que viven el Bogotá, la seguridad. Vamos a coordinar en forma eficaz la colaboración de las autoridades policiales con la ciudadanía porque el problema de la seguridad no es solo asunto de la policía sino de todos los ciudadanos y desde luego de políticas públicas inteligentes e integrales. Y vamos, compañeras y compañeros, a defender lo público, las empresas de servicios públicos, los hospitales, los colegios, todo el patrimonio social sobre el que tienen puestos sus ojos nuestros contendores en esta faena electoral.  

No permitiremos la privatización de un solo servicio, infraestructura o empresa de propiedad del Distrito. Enterramos la privatización de la ETB con el apoyo del Concejo de Bogotá en 2011 y en esta nueva administración fortaleceremos y haremos eficientes todos los emprendimientos distritales. Esa no tan santa alianza de todos contra la izquierda, de todos contra Clara que los candidatos de las élites buscan consolidar tiene en sus planes, aunque no lo diga, privatizar desde colegios y hospitales hasta nuestra Empresa de Acueduto y Alcantarillado de Bogotá y desmantelar las bases públicas del modelo de inclusión social progresiva en marcha. Bogotá ha sido una isla social en un proceloso mar neoliberal. El cambio con ellos no sería para avanzar sino para retroceder en democracia, convivencia e inclusión social.

Sobre todo esto ya tenemos todos mucha experiencia acumulada que sirve de sustento buscar mayores estadios de logro en todas las áreas, con el criterio de construir sobre lo construido, corrigiendo los errores y las omisiones, pero proyectando los aciertos y aplicando la creatividad para la generación de soluciones a viejos y nuevos problemas. Para ello, quiero invitar a los presentes, delegados, dirigentes y activistas del Polo, a nuestros amigos y amigas de la legitimidad liberal a quienes el Consejo de Estado viene de reconocerles la razón al ordenar la restitución de los estatutos arbitrariamente derogados; a los compañeros y compañeras de la UP con quienes hicimos una extraordinaria campaña presidencial, a los progresistas y a las demás organizaciones políticas y sociales alternativas a que se unan a la construcción colectiva de nuestro programa para ir tejiendo la alianza programática que nos llevará a la victoria en octubre.

Tenemos una posición Clara

Sobre las bases programáticas, valga la redundancia decirlo, tenemos una posición muy Clara. Tenemos posiciones compartidas. Estamos en contra de la corrupción. Estamos en favor de disminuir la desigualdad social. Estamos a favor de políticas públicas de empleo decente. Defendemos lo público. Estamos por la salud como derecho fundamental. Estamos en favor de las oportunidades de los jóvenes. Estamos en contra del desorden y la falta de planeación de la ciudad. Tenemos las  mejores propuestas y los mejores equipos humanos para afrontar estos y los demás problemas que mortifican a la gente y sobre los cuales quisiera hacer algunas consideraciones.

Los medios de comunicaciones vienen ambientando un sentimiento colectivo catastrófico de la ciudad en materia de seguridad y movilidad. Nuestra respuesta es NO a la visión apocalíptica sobre Bogotá. Desprestigia la ciudad, reduce la autoestima ciudadana y la hace perder competitividad frente al mundo. La fuente viene de las encuestas de percepción de Bogotá Como Vamos, una alianza de la Casa Editorial El Tiempo, la Cámara de Comercio y la Fundación Corona que reflejan una profunda insatisfacción ciudadana sobre estos temas. Lo que pasa es que la misma encuesta nos muestra que en esta materia, todo tiempo pasado fue peor y no mejor. Durante el gobierno de Enrique Peñaloza, la percepción de inseguridad que hoy asciende al 43% llegaba al 58% y el índice de victimización a 41%, cuando hoy se ubica en 38%. La estadística de homicidios de Medicina Legal así  lo constata: en el año 2000 se producían 32 homicidios por cada 100 mil habitantes y hoy 17,  casi la mitad. Falta un largo camino por recorrer, pero quienes se rasgan las vestiduras tienen peores resultados porque su fórmula inefectiva es siempre la misma: duros con débiles y débiles con los duros. 

Seguridad integral e inteligente

Para afrontar integralmente la inseguridad proponemos un Pacto ciudadano por la paz, la democracia, la seguridad y justicia social basada en un compendio de políticas para afrontar la inseguridad desde todas las perspectivas: inseguridad por miedo a sufrir daño físico, por acción de la delincuencia pero también de la naturaleza; la inseguridad de no saber si mañana se tendrá el trabajo de hoy, por la precarización laboral que ha traído el modelo económico neoliberal importado en boga que inició con la eliminación casi generalizada del contrato de trabajo indefinido. Hoy se puede alguien sentir afortunado por tener un contrato a tres meses cuando los hay por apenas unos días.

La inseguridad se combate entonces desde muchos frentes: La represión del delito mediante la desarticulación de las grandes bandas delincuenciales dedicadas a verdaderas empresas de delito con el lema que acreditamos en el Gobierno de la Ciudad: Mano fuerte con delito y mano tendida e inteligente con la conflictividad y la problemática social.

La prevención para garantizar que en Bogotá no suceda un Salgar, por la imprevisión de la autoridad que debe velar por las alertas tempranas de deslizamientos, inundaciones y preparación para afrontar casos como los terremotos que pueden sobrevenir en cualquier momento. En Bogotá estamos en lo que se denomina “silencio sísmico,” es decir, que por promedio histórico, la falla geológica que nos afecta está demorada en manifestarse. Desde el Gobierno de la Ciudad iniciamos el alistamiento de Bogotá con los simulacros y la cualificación del personal de emergencias que nos mereció en su momento premios nacionales e internacionales. Esa capacidad de respuesta debe seguir su proceso ascendente para salvar vidas a través de la prevención y adecuada respuesta a las calamidades.

Ambicioso programa de inclusión juvenil

Pero hay otra perspectiva de la inseguridad en la que nuestros jóvenes aparecen como protagonistas por la falta de oportunidades y respuestas del mercado laboral y de la política pública de la ciudad. La generación de los Ni-ni, jóvenes que ni estudian ni trabajan que en Bogotá pasan de 370 mil, requieren una política pública de inclusión que será un eje central de nuestro gobierno a partir del próximo 1º de enero: Inclusión social, inclusión laboral, inclusión educativa, deportiva, recreativa y cultural.

En Bogotá vamos a regresar a la idea de la política pública de desarrollo económico orientada a la generación de empleo y trabajo con la participación del sector privado, la academia y las distintas agencias gubernamentales para garantizar la inclusión laboral de los jóvenes y también de los adultos considerados viejos a los 30 y 40 años que no encuentran oportunidades en el mercado laboral. Con programas de crédito accesible y oportunidades de capitalización mediante la adquisición de locales comerciales y fomentar empresa vamos a desatar la capacidad empresarial de vendedores informales, jóvenes emprendedores y mujeres cabeza de familia.

Transporte público digno y accesible
En materia de Transporte, me declaro partidaria de la construcción del Metro acordada entre el gobierno nacional y distrital presentada por estos días en El Consejo de Ministros.  Esa solución no da espera y por ahí anda el enemigo de esta solución tantas veces aplazada proponiendo nuevos estudios disque para hacer un metro elevado que contamine, desvalorice y niegue a los bogotanos la solución estructurante de un sistema integrado de transporte público eficiente y digno a precios accesibles. Como alcaldesa designada logré el acuerdo con el Banco Mundial y el Gobierno Nacional que dio libre a la firma contrato de ingeniería de detalle el cual dejé listo para ser ejecutado y acordé dos avances sociales en materia tarifaria, la tarifa diferencial para los adultos mayores y la población con discapacidad que en el próximo gobierno extenderemos a los estudiantes matriculados en centros de educación superior.

Al señor Francisco Santos le pareció un exabrupto esta propuesta cuando la planteé en un foro en que se discutía el problema de los colados en Transmilenio. Claro que para ellos lo social no es un factor relevante, solo la represión. Para nosotros la tarifa estudiantil es una expresión más de una política general que asume la problemática social para resolverla integralmente: Disciplina y cultura ciudadana, claro que sí. Pero atención al bolsillo de los estudiantes es una respuesta democrática a la prestación de los servicios públicos de la ciudad, como lo fue el mínimo vital gratuito de agua potable a los sectores más vulnerables que se estableció en mi Alcaldía.

Qué ningún niño o niña crezca en pobreza

En la parte introductoria al programa de gobierno en la campaña presidencial afirmaba: “Como Gobierno Alternativo, nos proponemos crear las condiciones culturales, materiales, sociales y políticas para construir una sociedad incluyente, solidaria y equitativa en la que ningún niño y ninguna niña crezcan en la pobreza, ninguna persona en condición de discapacidad carezca de la atención debida y en la cual todas las personas vivan de forma independiente, con paz, dignidad y seguridad social. Es decir, una Patria para todos y todas las colombianas.” Lo decía como expresión de la labor emprendida en Bogotá que debe profundizarse hasta lograr esa meta que es alcanzable. Hace unos días, los concejales de Bogotá me contaron cómo el Director de Planeación Nacional, Simón Gaviria, en la presentación que hizo del Plan Nacional de Desarrollo frente al cual nuestro Congreso se pronunció con fuerte crítica por ir  en contravía del proceso de paz y de las necesidades del pueblo colombiano, afirmó que la reducción de la pobreza a nivel nacional se debía principalmente a los logros de Bogotá. Y bien que lo reconozca. Según los datos del DANE, la pobreza en Bogotá se ha reducido drásticamente a partir de la llegada de los gobiernos sociales a Bogotá.

En el año 2003, se realizó la primera encuesta para medir la pobreza multidimensional en Bogotá con lo cual se estableció una línea de base para medir los resultados de la política social de los gobiernos de Bogotá. En ese año, según esta medición que contempla cinco aspectos de la calidad de vida: educación, salud, condiciones de la vivienda y los servicios públicos, trabajo y condiciones de la niñez y la juventud, el 29% hogares en Bogotá vivían en la pobreza.

Para el año 2007, después del primer gobierno en que se inició el viraje en el modelo de ciudad hacia la inclusión e inversión social, la pobreza multidimensional se había reducido al 21,8% de los hogares y después de dos periodos en 2011 al 12,8%, para una disminución de 16,2 puntos porcentuales en ocho años. Es decir, tuvimos una reducción de 259.416 hogares pobres mientras ingresaban a la ciudad más 550 mil personas en condición de desplazamiento forzado, una población equivalente a la ciudad de Bucaramanga. Sin lugar a duda, las nuevas cifras que están por salir deben registrar nuevos avances en estos cuatro últimos años. El grueso de la reducción se puede atribuir a lo que podemos denominar el salario social, es decir, el impacto en los hogares de las políticas de materialización de los derechos sociales a la salud, a la educación, a los servicios públicos domiciliarios, a la alimentación básica y al cuidado de la niñez.
¡Que ningún niño o niña crezca en pobreza es nuestra meta!

Educación para la paz, la democracia y la inclusión social

En materia de educación, por ejemplo, en 2010 se llegó a gratuidad total hasta el grado 11 en el sistema educativo público del Distrito que atiende a 948 mil estudiantes. Y cuando hablamos de gratuidad no nos limitamos a matrícula cero. En Bogotá la política pública con enfoque de derechos contempla también salud al colegio, útiles escolares, transporte cuando el colegio está distanciado del hogar  y un ambicioso programa de alimentación escolar que según un estudio de la Universidad de Harvard, logró el aumento de una talla completa en promedio, de todos los niños y niñas del sistema escolar público. Desde 2004, se han construido 60 megacolegios y se han reconstruido 148 y reforzado antisísmicamente los que lo requerían.  En materia de calidad pasamos del 17% en al 70% en los niveles superior y más de los exámenes de Estado, con una tendencia convergente frente a los colegios privados al reducirse la diferencia entre unos y otros de 40 puntos en 2003 a 8,7 en 2014.

El reto es seguir avanzando. La educación pública, como el agua, debe llegar de la misma calidad a todos los hogares. Estamos atrasados en un tema central que ha sido exigencia del magisterio. La educación preescolar, que debe ser implementada progresivamente en Bogotá, resolviendo el cruce de responsabilidades entre Integración Social y Educación. Esa es nuestra meta y ampliar al máximo el acceso a la educación superior. El programa “Ser Pilo Paga” fue inicialmente ideado en Bogotá, mediante un acuerdo que debemos reconocerle autoría a nuestra bancada de concejales bajo cuya vigencia ya han cursado estudios de educación superior más de 30, 000 jóvenes de los estratos populares.  En 2011 dejamos financiada la ampliación de la Universidad Distrital en Bosa. Hoy reitero el compromiso hecho hace un tiempo en Kennedy de abrir la facultad de Ciencias de la Salud, con las carreras de medicina, enfermería, bacteriología, y demás, con el mejor hospital universitario posible, la red pública hospitalaria de Bogotá con sus 22 hospitales y más de 300 puntos de atención, incluido el San Juan de Dios, que vamos a fortalecer y garantizar que no corra el destino de privatización que la Santa Alianza Neoliberal le tiene preparada.

Salud como derecho

El Gobierno de la Ciudad va a garantizar el saneamiento financiero de todos sus hospitales mediante sistemas gerenciales y garantizar la continuidad del servicio y la ampliación del programa de atención primaria en salud que inició como salud a su Hogar y que hoy se denomina Territorios saludables. Desde aquí me comprometo a reabrir las UPAS cerradas por el incumplimiento de los pagos de las EPS que adeudan crecientes y millonarias sumas a nuestros hospitales. Pero no es cerrando los servicios a los habitantes de Santa Rosa de Lima y otros barrios de Bogotá como se solventa el problema. A abrir las instalaciones cerradas, entre ellas los comedores comunitarios que son una necesidad urgente en toda la ciudad. Anunciemos la buena nueva: los comedores regresan, fortalecidos y en mayor número y cobertura hacia los adultos mayores y las personas con discapacidad para quienes debemos fortalecer la atención integral y el cuidado.

Trabajo y empleo: cuarta generación de la política de inclusión social

Con todo, las cifras muestran que donde menos hemos avanzado ha sido en la dimensión de trabajo que continúa siendo deficiente por el excesivo grado de informalidad y de bajos salarios. Es aquí donde vamos a concentrar los esfuerzos del próximo gobierno. Podríamos denominar el empleo y el trabajo como la cuarta generación de la inclusión social en Bogotá. Es necesaria una concertación con todos los sectores,  los empresarios, los trabajadores, las universidades, las organizaciones sociales y comunitarias, las redes de mujeres, para convertir a Bogotá en una ciudad productiva, capaz de asumir los grandes retos de llevar a la fuerza laboral a estadios de empleo y trabajo decente, productivo y de alto valor agregado. Para el 2032, si empezamos desde ya, Bogotá puede convertirse, a partir del acumulado en innovación, ciencia y tecnología que hoy tenemos con el anillo de innovación de la Universidad Nacional y su parque industrial, Innovo, la Feria Internacional, el laboratorio de tejidos de la Secretaría de salud, entre otras iniciativas, en una ciudad del conocimiento donde el nuevo conocimiento y la actividad económica que genera esté al servicio de la calidad de vida de sus habitantes.

Construcción de paz

En materia de construcción de paz y reconciliación, el Polo Democrático en sus recientes elecciones internas evidencio está preparado para enfrentar los cuatro escenarios o fases que se vislumbran en este momento en el proceso de paz: asistir a la etapa más difícil de la negociación; asumir la coyuntura del cese bilateral y definitivo del conflicto armado; ser partícipe de la refrendación de los acuerdos, e implementar el posacuerdo y la consolidación de la paz.

En relación con el primer escenario —asistir a la etapa más difícil—, el POLO insistirá en el cese bilateral del fuego y apertura de negocia con formal con el ELN. 

Como bien lo afirma Vicenç Fisas, Director de la Escuela de Cultura de Paz de la Universidad Autónoma de Barcelona: “El cese bilateral no es un error táctico, sino un acierto político. Ambas partes podrán vigilarse, pero sin enfrentarse. Evitar muertos, de parte y parte, es fundamental para generar confianza.

Nuestra propuesta, al asumir la Alcaldía de Bogotá, está preparada para poner reemplazar la cultura de la guerra imperante por una cultura de paz que habilite a sociedad para reaccionar de manera positiva en la coyuntura del cese bilateral y definitivo, participar de manera decidida en la refrendación de los acuerdos y habilitar los recursos financieros para adoptar políticas públicas de reconciliación y atención integral a las víctimas del conflicto. Independientemente de la modalidad que se defina como mecanismo de refrendación de los acuerdos: consulta, referendo o constituyente, esta será la primera tarea operativa del posacuerdo que encabezará Bogotá, con el propósito de garantizar la sostenibilidad de la paz que es un compromiso de todos: trabajadores, jóvenes, mujeres y empresarios de todos los niveles.

Lucha en contra de la corrupción

Cómo lo hice cuando asumí como alcaldesa designada, hace cuatro años, cuando la alcaldía atravesaba tal vez la peor crisis política, ética y administrativa de la reciente historia, me propongo hacer lo que mejor hacemos las mujeres que nos estamos empoderando para llegar a los sitios donde se toman las decisiones: Poner la casa en orden, recuperar confianza y consolidar el modelo social de Bogotá.

Al lado de la corrupción, la ineficiencia e improvisación en el manejo de lo público generan el mayor desperdicio inexcusable de dineros públicos destinados a satisfacer las necesidades sociales. Estableceremos una frontal lucha contra la corrupción, la ineficiencia y la falta de planeación. Para ello me propongo organizar un Bloque de Búsqueda integrado por personas de intachable conducta y excelsas condiciones éticas y profesionales para detectar, prevenir y denunciar las conductas reprochables que atenten contra el erario público y la confianza ciudadana. La totalidad del sistema de control interno, cuyos jefes deben ser escogidos por concurso por periodos de cuatro años para garantizar su independencia, estará a su servicio para que tenga ojos, facultades de investigación y sanción.

Vamos a gobernar con los y las mejores. Nuestro gabinete, incluidas las alcaldías locales será el espejo de la ciudad: la mitad serán mujeres. Los jóvenes, indígenas, afrodescendientes, población con discapacidad, las personas LGBTI, en fin, nuestro arco iris de diversidad creadora estará representado. Mostraremos una vez más como lo hicimos en el último semestre de 2011 que con los equipos del Polo, con los equipos de nuestros aliados, con nuestro programa compartido y el concurso de todos quienes quieran construir una Bogotá mejor, no solamente sabemos gobernar, sino que sabemos gobernar bien.

A trabajar por la unidad y la acción de todos los que soñamos por la paz y el cambio social. Unidad de todos los ciudadanos para conquistar un futuro mejor.

Aprovecho para convocar a las mujeres y a los jóvenes. Fueron factor esencial en los dos millones de votos de la campaña presidencial. En Bogotá serán el factor crucial de la victoria.

¡Arriba la esperanza que el futuro nos pertenece!

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