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“La violencia de género es un asunto cultural”: Luiza Carvalho, directora de ONU Mujeres para América Latina y el Caribe

Planificar y definir las acciones que ONU Mujeres de Latinoamérica y el Caribe emprenderá fue parte de las tareas que la brasileña Luiza Carvalho, directora regional, cumplió recientemente en Quito, Ecuador. En un alto a su agenda conversó con diario El Telégrafo sobre los avances en el campo de violencia contra la mujer.

¿Existen avances en la región para frenar esa violencia de género?

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Planificar y definir las acciones que ONU Mujeres de Latinoamérica y el Caribe emprenderá fue parte de las tareas que la brasileña Luiza Carvalho, directora regional, cumplió recientemente en Quito, Ecuador. En un alto a su agenda conversó con diario El Telégrafo sobre los avances en el campo de violencia contra la mujer.

¿Existen avances en la región para frenar esa violencia de género?

En América Latina y el Caribe el tema de la violencia es una situación bastante dramática porque estamos viendo que los países están con muchas ganas de establecer los marcos regulatorios  para controlar y dar respuesta a estas situaciones. En un espacio de 5 años, 11 países establecieron leyes que regulan sobre la muerte violenta de la mujer generada por su condición de mujer. Hoy existen 16 países que ya regulan sobre este hecho y eso es importante.

¿Hay algún país que tenga más avance en este tema?

Tenemos el caso de algunos países que están avanzando rápidamente, como Costa Rica, que adoptó un programa en el que todos los casos deben ser juzgados y sentenciados en menos de 12 meses. Eso pudo reducir la tasa de feminicidio a la mitad en 3 años.   

¿Qué acciones se piensa implementar desde ONU mujeres?

Pensamos en unos buenos marcos regulatorios, una respuesta que pueda integrar las bases de datos de la policía, de la justicia, para que la incidencia de la violencia contra las mujeres sea conocida. Además de programas muy claros y fuertes de prevención que deben ser adoptados en las escuelas por el sector de justicia, la salud pública hasta un involucramiento fuerte de los medios de comunicación en la región, porque convivimos con estereotipos sobre la mujer que deben ser atacados y modificados en cada hombre. Lo importante es que se entienda que no es un problema de la mujer sino de la sociedad y la solución es partir de esta misma organización y sobre todo del involucramiento del hombre en mitad de la respuesta. Eso será un avance importante.

¿Es verdad que el entorno familiar no brinda seguridad a la mujer?

Hoy tenemos una situación que es muy dramática: 1 de cada 2 mujeres es asesinada dentro de casa, de su ambiente doméstico o su comunidad; mientras que 2 de cada 20 hombres pasa por esa situación, entonces donde la mujer sufre mayor violencia, desde blanda, como acoso callejero, hasta la muerte misma, es en su entorno más cercano. Se da muchísimo en situaciones de vecindario con personas conocidas y en su misma casa.

¿Eso se debe a un asunto cultural?

Desafortunadamente es cultural porque en América Latina y el Caribe tenemos una predominancia de una cultura de violencia; en Brasil hoy se habla de la cultura del estupro de la violación y eso hay que cambiar radicalmente.

¿Qué hacer frente a esto?

Debemos integrar las bases de datos y mejorar los niveles de respuesta. En 2014 elaboramos con el alto comisionado de Derechos Humanos un protocolo de respuesta en caso del feminicidio que está siendo implementado por 6 países de la región, como Brasil, México, Panamá. Este protocolo permite agilitar los servicios de justicia, entrenar a las personas que atiendan esos servicios con una respuesta de contacto intenso. También vamos a involucrar a los medios y establecer programas preventivos en la escuela.

¿Los gobiernos están abiertos a esta implementación?

Sí, pero no sirve de mucho si no se comprende dónde debe estar la mujer en la región porque tenemos países con los mejores niveles de participación femenina en los parlamentos; pero también en países como Brasil, Haití y Belice están los peores niveles de participación, por debajo del 10%. ¿Es violencia lo que ocurre en su país, sin representación femenina en los ministerios? Claro que sí, porque la ausencia de la mujer y el reconocimiento que en nuestros países debemos tener no se concreta. La meta es llegar a una democracia que sea paritaria y eso solo se logrará cuando exista un 50-50. Al momento lo que se vive en Brasil es una situación dramática que revela lo que son los sectores más tradicionales de nuestra región con hombres maduros, ricos, que vienen de alianzas de partidos tradicionales que han gobernado.

El Telégrafo, Ecuador.

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