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Lo poco creíble

Mauricio Botero Montoya  

La  Ministra de Ambiente ha permitido por omisión la catástrofe del Casanare. Lo poco creíble es que, según la calificación presidencial, es una excelente ministra. Es poco creíble el Procurador cuando va a los organismos internacionales a pedirles que no permitan la impunidad de los guerrilleros.

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Mauricio Botero Montoya  

La  Ministra de Ambiente ha permitido por omisión la catástrofe del Casanare. Lo poco creíble es que, según la calificación presidencial, es una excelente ministra. Es poco creíble el Procurador cuando va a los organismos internacionales a pedirles que no permitan la impunidad de los guerrilleros. Y luego socava a la autoridad de esos mismos organismos, con el irresponsable apoyo del gobierno Santos, en el caso de Petro.

  Es poco creíble la autonomía de los fallos judiciales cuando se comprueba que los magistrados tienen familiares amigos y amigas en el ente que deben investigar. Declararse impedidos no soluciona el asunto. Hay solidaridad de cuerpo que hace poco creíble la imparcialidad. Es poco creíble que el alcalde encargado de Bogotá ha hecho una excelente gestión según El Tiempo y algunos noticieros. En una semana eso no es posible ni creíble excepto por los áulicos y sus voceros.

  Es poco creíble la preocupación por la falta real de libertad de prensa bajo dictaduras tipo Maduro o Castro, cuando en las llamadas democracia tipo Colombia la libertad de expresión se reduce a libertad de empresa. Es poco creíble el feo candidato de la extrema derecha cuando habla de su preocupación por lo social. Durante su gestión como ministro de Hacienda el índice gini de concentración de la riqueza fue el tercero más feo del mundo.

Es poco creíble que en el mundo no haya cambio climático producido por el hombre. Tesis de Bush y de la extrema derecha australiana. Es poco creíble la indignación contra Maduro por su atrabiliaria destitución del alcalde López. Mientras se aplaude la juridicidad criolla al destituir a Petro. En ambos casos los organismos de Derechos Humanos Internacionales condenaron el abuso. Es poco creíble que Uribe respete y acate la justicia nacional. Su exdirectora del DAS se asiló en Panamá con su ayuda. Él declaró que la justicia colombiana no era idónea para juzgarla. Es poco creíble que las serias denuncias de Iván Cepeda publicadas en libro sobre el Señor del Ubérrimo sean falsas, sin que el aludido haya acudido a la justicia penal por calumnia. ¿De dónde acá esa mansedumbre de Buda tomando Valium?
En términos mundiales es poco creíble la independencia de los científicos cuando las dos terceras partes de ellos se alimentan de contratos castrenses.

Hay varias incredulidades graves para el país. Sólo enumerar algunas: la eficiencia y trasparencia de la justicia. La claridad del Fiscal. El equilibrio de la Procuraduría. El control a las multinacionales en su destrucción de la vida. La claridad de “claro”. El control a la rapacidad financiera. El compromiso por la meritocracia y contra el nepotismo. La influencia real de la prensa sobre los gobernantes. Colombia está llena de incredulidades.

El Nuevo Siglo, Bogotá, 7 de abril de 2014.

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