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La Presidenta y candidata presidencial del Polo envió un mensaje de año nuevo a los colombianos

A través de su columna en el conocido blog Kienke.com  (http://www.kienyke.com/kien-escribe/convergencia-nacional-por-el-cambio/), señaló que “El país inicia 2014 sumido en las contradicciones entre el discurso oficial y la realidad nacional.”, recalca cómo a partir del 1o de enero aumenta en dos años la edad de pensión y sube en apenas 883 diarios el salario mínimo lo cual “no alcanza ni para comprar una bolsa de leche”. “El Estado luce paquidérmico, enfrentado a sí mismo y la sociedad a la deriva en espera de una conducción justa,

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A través de su columna en el conocido blog Kienke.com  (http://www.kienyke.com/kien-escribe/convergencia-nacional-por-el-cambio/), señaló que “El país inicia 2014 sumido en las contradicciones entre el discurso oficial y la realidad nacional.”, recalca cómo a partir del 1o de enero aumenta en dos años la edad de pensión y sube en apenas 883 diarios el salario mínimo lo cual “no alcanza ni para comprar una bolsa de leche”. “El Estado luce paquidérmico, enfrentado a sí mismo y la sociedad a la deriva en espera de una conducción justa,

temperada, equilibrada y con decisión de cambio”, para lo cual convoca  “a los colombianos y a las colombianas a convertir el año 2014 en el año de la Convergencia Nacional por el Cambio.” Culmina su mensaje de comienzo de año con un saludo efusivo “a quienes apoyan nuestras propuestas como también a quienes no las comparten. A estos últimos extendemos un abrazo cordial de amigos y colombianos, en la seguridad de que con ellos también nos encontraremos por los caminos del cambio que necesita una nueva mayoría para florecer en esta Colombia adolorida pero esperanzada. Unidos y unidas PODEMOS construir la Convergencia Nacional por el Cambio.

El siguiente es el texto completo del mensaje:
CONVERGENCIA NACIONAL POR EL CAMBIO
Clara López Obregón

Finaliza 2013, año pródigo en luchas populares lideradas por campesinos, estudiantes, empresarios, defensores del territorio y de la naturaleza, mineros, indígenas y trabajadores de la salud, entre tantos otros que han corrido el velo de la sumisión a pesar de la represión oficial. Se viene despertando un anhelo de cambio que ha movilizado a millares de colombianos y colombianas de las más diversas procedencias, que expresan  su indignación por la desigualdad y la exclusión seculares, ampliadas por las políticas gubernamentales de comercio desigual de los TLCs con sus secuelas de desindustrialización y desempleo, de privatización de lo público y de mercantilización de los derechos, que están destruyendo el ahorro privado y público acumulado de generaciones y desmejorando la precaria calidad de vida de las clases medias y populares.

A pesar del evidente descontento y del anhelo de cambio, el país inicia el 2014 sumido en las tradicionales contradicciones entre el discurso oficial y la realidad nacional. A partir del año nuevo, los colombianas y colombianas tendrán que trabajar y cotizar dos años adicionales para poder pensionarse y la gran mayoría recibir un pírrico aumento del salario mínimo, 886 pesos diarios que no alcanzan ni para comprar una bolsa de leche. Entre los frondosos balances del año que termina se esconde el enorme roscograma palaciego de la reelección que da cuenta de la postración moral a la que desciende el gobierno con la repartija de prebendas, según el grado de genuflexión a la voluntad única del Presidente, de congresistas y autoridades locales y regionales. Las posibilidades de un Acuerdo en La Habana se ven ensombrecidas  al confirmarse la peligrosa intromisión militar extranjera en el conflicto armado interno y la construcción de una paz duradera limitada si no se corrigen las desigualdades sociales y la falta de respeto por los modos de vida y el medio ambiente. El Estado luce paquidérmico, enfrentado a sí mismo y la sociedad a la deriva en espera de una conducción justa, temperada, equilibrada y con decisión de cambio.

Para afrontar la necesidad sentida de transformación, invitamos a los colombianos y a las colombianas a convertir el año 2014 en el año de la Convergencia Nacional por el Cambio. Todos y todas a una: trabajadores y empresarios, desempleados, informales y excluidos, amas de casa y estudiantes, profesores y profesionales, campesinos y comerciantes, maestros y artesanos, indígenas, raizales y afro-descendientes, población Rrom y LGBTI, jóvenes y mujeres, a todas y todos los convocamos a forjar la agenda alternativa para darle un nuevo rumbo a Colombia. Una agenda alternativa de cambio pacífico y democrático que siente las bases necesarias a la construcción de la paz más allá de los acuerdos que se pacten en La Habana y para hacer factible, creíble y sostenible la reconciliación, la convivencia, la igualdad en la diversidad y el progreso nacional.

Invitamos, pues, a todos los hombres y mujeres de Colombia a disfrutar de las fiestas de fin de año en familia y en paz, en armonía y alegría, en preparación de los retos que se vienen en este nuevo año de decisiones entre el pasado y el futuro, el continuismo y el cambio. Saludamos a quienes apoyan nuestras propuestas como también a quienes no las comparten. A estos últimos extendemos un abrazo cordial de amigos y colombianos, en la seguridad de que con ellos también nos encontraremos por los caminos del cambio que necesita una nueva mayoría para florecer en esta Colombia adolorida pero esperanzada. Unidos y unidas PODEMOS construir la Convergencia Nacional por el Cambio.

Kienke.com, Tocaima.

 

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