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¡El luto no es sólo de colores!

Por Julio César Mancera Acosta*  

El dolor que embarga esta semana a la población LGBTI, por la masacre de la discoteca en la ciudad de Orlando-Florida, es tan sólo el asomo de una tragedia que embarga a un mundo lleno de odios, temores y vacíos; de una sociedad que se revuelca en la sangre de millones de seres humanos, que han sido objeto de la violencia, por el simple hecho de ser el otro a quien despreciar, sirviendo al juego de los intereses de unos pequeños grupos de poder misóginos, machistas, falocráticos y llenos de las más aberrantes fobias, que al final, agreden a la especie misma…de esos que en realidad, son la verdadera minoría!

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Por Julio César Mancera Acosta*  

El dolor que embarga esta semana a la población LGBTI, por la masacre de la discoteca en la ciudad de Orlando-Florida, es tan sólo el asomo de una tragedia que embarga a un mundo lleno de odios, temores y vacíos; de una sociedad que se revuelca en la sangre de millones de seres humanos, que han sido objeto de la violencia, por el simple hecho de ser el otro a quien despreciar, sirviendo al juego de los intereses de unos pequeños grupos de poder misóginos, machistas, falocráticos y llenos de las más aberrantes fobias, que al final, agreden a la especie misma…de esos que en realidad, son la verdadera minoría!

¡Las consideraciones son muchas y sólo quiero crear conciencia sobre algunas de ellas, hoy que la democracia está en peligro!

La violencia de la cual fue víctima la población homosexual en Estados Unidos, es la misma cobarde y genocida violencia que se ha embriagado con el dolor, el llanto y la desazón de millones de buenas personas, que en medio de la impunidad han tenido que enterrar a sus seres amados durante momentos tan oscuros como la esclavitud, la inquisición, el apartheid, el régimen nazi o el más de medio siglo de guerra que ha vivido nuestro País.

Las personas que murieron en Orlando eran hijos, hermanos, novios, esposos, madres y padres…ciudadanos y ciudadanas , que merecían vivir tanto como usted o como yo. Seres humanos víctimas del odio, víctimas de los fundamentalismos, del dogmatismo, del irrespeto al sentir del otro; víctimas de todo aquello que hace que un ser humano empuñe un arma y dé con ella un golpe mortal, no sólo a un hermano, sino a su propia sangre…Traidor de su propia especie y asesino de sus hermanos es todo aquel que abraza el terror, como único medio para comunicarse con aquel, de quien desconoce su humanidad y su derecho a la vida!

Que inquieto debiera sentirse hoy el pueblo estadounidense al pensar que, el uso de la segunda enmienda, puede estarlos poniendo en peligro. La tenencia de armas, por parte de las personas del común, es evocado como un derecho a la protección y la pregunta sería: ¿quién los protege de ellos mismos, cuando sus propios registros oficiales indican que nueve de cada diez ciudadanos, portan armas? El despropósito de la guerra y las formas en las que se le acepta; el negocio de las armas y el desmedido discurso de la seguridad, están poniendo en riesgo uno de los más preciados tesoros de la sociedad moderna, la democracia.

Así pues, el pilar que sustenta la protección contra la violencia y que ha hecho parte del soporte de los Estados Nación, que permite la convivencia en el escenario internacional, es decir, el monopolio en el uso de las armas por parte del Estado, se ve resquebrajado por la tenencia personal, que los mercaderes de violencia han impulsado en un mundo cada vez más lleno de odios y de temores, muchas veces infundados.

Ahora bien, poner de relieve que durante la administración del Presidente Barak Obama, se ha dado por lo menos una  masacre por año, sólo nos hace pensar en los cientos de compatriotas que por luchar por los derechos, por alzar la voz o simplemente por ser “distintos” han sido torturados y desaparecidos en Colombia, durante las últimas décadas, muchas veces sin que los medios lo registren y sin que ello cause el entendido repudio, que hechos como el de La Florida, han causado en propios y extraños, aunque los homicidas no hayan sido musulmanes fundamentalistas, sino grupos alzados en armas o incluso agentes del gobierno, que tienen la obligación de protegerles.

Y es que es importante hacer conciencia de lo que pasa en el mundo, para que tomemos en serio nuestro futuro. La guerra y los diferentes rostros de la violencia, no son el camino; la guerra y la violencia, siempre serán el abismo. Entendamos que mientras en Colombia hay quienes hacen pequeñas filas para firmar en contra de la Paz, en Orlando hay filas enormes de seres humanos, que quieren donar sangre para salvar a los heridos de tan lamentable suceso. Mientras algunos en las redes, promueven el asesinar miembros de la población LGBTI, hay pueblos hermanados, queriendo aportar un grano de arena para que cesen los odios.

Finalmente, quiero invitarles a que nos unamos de corazón, a que guardemos un momento de silencio o un grito al viento, a que oremos u ofrezcamos desde nuestro sentir y parecer, por las víctimas mortales de este atroz suceso, en donde cayeron jóvenes colombianos, un sentido homenaje; por el respeto que merecen la memoria y las familias de las más de cien víctimas de Orlando, con el dolor que nos debe embargar, no sólo a quienes izamos la bandera de seis colores, sino a todos aquellos que entendemos que lo que quiere hacerse es herir de muerte a la democracia y que al violentar a una sola persona, por la razón que sea, se está atentando contra toda la humanidad…¡El luto no es sólo de colores, el luto es mundial y es por todos nuestros muertos!

*Vicepresidente Nacional y para Asuntos Poblacionales Polo Democrático Alternativo

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