Conecta con nosotros

Columnistas

En Medellín no existe ninguna cuarta revolución industrial

Existe una cuarta revolución industrial, es cierto. El internet de las cosas, IOT, transforma la industria manufacturera y dejará en el futuro cercano más de 10 millones de puestos de trabajo en manos de las máquinas. En Medellín, sin embargo, no existe ninguna cuarta revolución industrial.

Avatar

Publicado

en

Existe una cuarta revolución industrial, es cierto. El internet de las cosas, IOT, transforma la industria manufacturera y dejará en el futuro cercano más de 10 millones de puestos de trabajo en manos de las máquinas. En Medellín, sin embargo, no existe ninguna cuarta revolución industrial.

 

Existe una cuarta revolución industrial, es cierto. El internet de las cosas, IOT, transforma la industria manufacturera y dejará en el futuro cercano más de 10 millones de puestos de trabajo en manos de las máquinas. En Medellín, sin embargo, no existe ninguna cuarta revolución industrial.

Al igual que San Francisco, Beijing, Tokio y Mumbai, Medellín fue elegida como sede del Centro de Cuarta Revolución Industrial, hecho que celebraron desde Federico Gutiérrez, alcalde de la ciudad, hasta el presidente de la República, Iván Duque, como un logro. ¡Lástima! En la era del conocimiento también existe la distribución internacional del trabajo: unos países ganan y otros pierden. Nuestra pequeña comarca, como diría Galeano, se dedicó a perder: mientras las potencias exportan bienes con alto valor agregado, Latinoamérica se dedica a la exportación de materias primas.

Sillicon Valley en San Francisco y las demás ciudades de la cuarta revolución industrial, tienen en común cinco procesos que las catapultaron[1]: mercado de expertos, financiamientos generoso, mercado fijo, industria manufacturera y liderazgo institucional. Medellín, amén de las políticas de libre mercado de los noventas en Colombia, perdió el rumbo.

· Mercado de expertos

Una de las mejores formas de medir el nivel de expertos, doctores, investigadores y científicos con los que cuenta una nación para ingresar en la cuarta revolución industrial, es por la cantidad frente a millón de habitantes. Las diferencias son notorias.

Investigadores dedicacos a investigacion y desarrollo

Pais  Numero de investigaciones
Estados Unidos 4.313
China 1158
India 217
Colombia 131

Financiamiento generoso

Las empresas dedicadas a los productos innovadores, es decir, que cuenta con ciencia y tecnología, necesitan en sus primeros años una inyección de capital suficiente que les permita sobrevivir en un mercado adverso y competitivo. En el Valle del Silicio, el 80% de los créditos de alto riesgo se destinan a empresas de tecnología y cuentan con el presupuesto, casi ilimitado, del Departamento de Defensa norteamericano[2].

En Colombia, el 50% de las pymes solicitan crédito y, aunque Medellín destine el 2,14% de su PIB para ciencia y tecnología, el presupuesto nacional del sector 0,2%, es de los más bajos del mundo. En los países miembros de la OCDE, por ejemplo, la inversión es 2.15%. Corea Sur, país ejemplo en ciencia e innovación, el rubro llega al 4.24%[3].

El desprecio por el sector es tan elevado, que el anterior ministro de Hacienda, aplicó la “austeridad inteligente” para la ciencia. El presupuesto de Colombia es el 8% de México[4].

· Mercado Fijo e industria

En los países que basaron su desarrollo en el agro y la industria, el mercado interno consume con facilidad lo que producen sus fábricas. En el caso de Estados Unidos, el Pentágono era un cliente principal para los avances científicos del Valle del Silicio, de igual forma con el gobierno chino e indio. El Estado es la base principal del avance científico.

¿Y Colombia y Medellín? Según el Plan Nacional de Desarrollo de Iván Duque, 6 de cada 100 empresas sobreviven más de 3,5 años y el 75% de los micronegocios no tiene o no han renovado su registro mercantil. La informalidad llega al 65% en los trabajadores.

En ese mismo plan, como el de Federico Gutiérrez, no existe una propuesta seria de fortalecimiento del mercado interno. Solo “Factoring” “Fintech” “Open Banking”, esnobismos, globalización tercermundista. Se enfoca el futuro en las exportaciones, y en las empresas “pertinentes” con encadenamientos globales. El 98% de las empresas en Medellín son pymes, dedicadas al mercado interno. La propuesta del Gobierno y de la Alcaldía es irreal.

En las compras públicas, dice el PND del Gobierno, se “fomentará el acceso a los emprendimientos” nacionales. Buen gesto, pero prohibido por los Tratados de Libre Comercio, en el capítulo de trato nacional: ninguna compañía colombiana tendrá preferencias, so pena de sanciones.

La industria agoniza en una ciudad inundada de prendas, zapatos, manufacturas asiáticas.

· Liderazgo institucional

En Sillicon Valley, la Universidad de Stanford lideró la revolución en la era del conocimiento. En Colombia, sobra repetirlo, las universidades están en la quiebra y la estrategia de Duque es transformar los currículos de las IES públicas para promover la cultura del emprendimiento, desarrollo de conflictos y generación de ideas[5].

Es RUTA N y no la Universidad de Antioquia o la Nacional, la encargada de encabezar el proyecto de ciencia y tecnología en Medellín.

¿Quién definió a Medellín como sede? El Foro Económico Mundial. La reunión de los banqueros y ricos del mundo, que se realiza en Davos, Suiza. En la Junta Directiva del FEM está Luis Alberto Moreno, presidente del BID, cercano al presidente Duque y quién autorizó préstamos por más 6 billones de pesos para las Empresas Públicas de Medellín. Según El Colombiano, citando al Alcalde, el funcionario fue clave en la designación[6].

El FEM promueve la distribución internacional de trabajo para nuestros países. Es el culpable de la propagación de un modelo económico injusto y que destruyó las principales fuentes de riqueza de Colombia. Más que un premio, es un castigo, un chiste del verdugo.

El motor de la ciencia, tecnología e innovación es la producción industrial. Y lo hemos perdido, nos los robaron. No tenemos industria, nos queda el emprendimiento.

 

[1] Castells Manuel, La era del conocimiento.
[2] Ibid
[3] Banco Mundial. http://bit.ly/2FSkgAX
[4] El presupuesto para ciencia y tecnología de Colombia en 2017 es 8% el de México. http://bit.ly/2MzwmPV
[5] Plan Nacional de Desarrollo
[6] Cuarta revolución industrial “made in” Medellín. http://bit.ly/2CNTl5q

Continúe leyendo
Click para comentar

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Facebook

⚠️LO MÁS RECIENTE ⚠️️

NUESTRO TWITTER