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Regular para mejorar el mercado capitalista

Por Julio C. Gambina*  

El premio Nobel de Economía se otorga por el Banco de Suecia desde 1969, y en general recayó sobre economistas reaccionarios, críticos de los impulsores de la intervención del Estado, tal como se generalizó a la salida de la crisis del 30 y especialmente luego de la Segunda Guerra Mundial. Es por eso que se critica al galardón como tal, por su clara definición pro mercado capitalista. La opción neoliberal ensayada con terrorismo de Estado en Sudamérica encumbró a los monetaristas ortodoxos,

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Por Julio C. Gambina*  

El premio Nobel de Economía se otorga por el Banco de Suecia desde 1969, y en general recayó sobre economistas reaccionarios, críticos de los impulsores de la intervención del Estado, tal como se generalizó a la salida de la crisis del 30 y especialmente luego de la Segunda Guerra Mundial. Es por eso que se critica al galardón como tal, por su clara definición pro mercado capitalista. La opción neoliberal ensayada con terrorismo de Estado en Sudamérica encumbró a los monetaristas ortodoxos,

Milton Friedman en 1976, antes Friedrich Von Hayek en 1974, y son escasas las premiaciones a profesores de la heterodoxia, lo que ha coincidido con momentos explícitos de crisis, como en 1998 con Amartya Sen, en 2001 con Joseph Stiglitz, y en 2008 con Paul Krugman. Aun estos, o antes James Tobin en 1981, por ejemplo, jamás pensaron aportes por fuera del orden capitalista, mucho menos en oposición o por alternativas no capitalistas o socialistas.

La distinción está asociada a los aportes teóricos para el sostén del orden capitalista que considera la banca sueca. Ahora, para 2014 el premiado es Jean Tirole, economista francés, formado en su país y en EEUU, creador en 2007 de la Escuela de Economía de Toulouse, o Toulouse School of Economics (TSE), siguiendo la tradición estadounidense desde el interior francés y europeo. Allí se acoge a profesores y alumnos del extranjero, e incluso con clases en inglés, contraviniendo el imaginario local de privilegio a la lengua francesa. El financiamiento privado destaca en el marco del aval del sistema estatal de investigación francés. El tema de la originalidad de Tirole apunta a la necesidad de regular un mercado cada vez más dominado por monopolios privados en la industria, la banca o los servicios desde la hegemonía de la iniciativa privada como respuesta excluyente construida por el capitalismo contemporáneo en las últimas cuatro décadas. El resultado de las privatizaciones construidas desde la política económica privatista sustentada en las teorías multipremiadas por los banqueros suecos, es el motivo de estudio del académico de Toulouse. Sus recomendaciones para mejorar el mercado capitalista apuntan a la regulación estatal para lograr mayor eficiencia del accionar económico.

Vale pensar en la crisis mundial capitalista actual y en las políticas económicas en curso en Europa y en especial en Francia, con impacto en el deterioro del llamado Estado del Bienestar y sus efectos sobre los trabajadores y la mayoría social de menores ingresos, con gravísimas consecuencias sobre los jóvenes que asisten al crecimiento del desempleo y un horizonte social sombrío mientras se agiganta el poder de las transnacionales y su capacidad de incrementar sus ganancias, tema de la investigación de otro economista francés, Thomas Piketty, reconocido por su estudio contemporáneo sobre El Capital del Siglo XXI. Claro que no puede demandarse a ambos estudiosos franceses la inspiración en la crítica de la economía política realizada por Carlos Marx hace siglo y medio.

*Analista económico y docente universitario argentino

Tiempo Argentino, Buenos Aires.

 

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